En el límite de la ciudad, confrontada con el mar de líneas infraestructurales (périphérique, train, autoroutes, etc.), el edificio se sitúa en un no lugar.
Por esto es un edificio introvertido, que construye su propio paisaje interior y encima, en su cubierta, cultiva una nueva naturaleza.

Volumétricamente es la suma de un edificio bajo, con patios: un entrecruzarse de líneas, como sus vecinas infraestructuras.
De esta base, arranca un volumen sólido, denso y bastante opaco: la biblioteca, depósito del conocimiento. Este volumen dialoga con las dos torres de viviendas, que a modo de puerta se sitúan en sus proximidades.

Tanto en su lógica constructiva como en su apariencia, se piensa próximo a la arquitectura industrial. Estructura prefabricada, rígidamente dispuesta, paramentos verticales, ligeros. Repetición y opacidad.
Una nueva fábrica del conocimiento en la periferia.