Casa Mediterráneo es una institución que nace para trabajar por la diplomacia pública. Su objetivo principal es fomentar la identidad común de los pueblos mediterráneos. Su nueva sede va a instalarse en la antigua estación ferroviaria de Benalúa, en Alicante. La nueva Institución necesita de espacios para gestionar eventos, exposiciones, conciertos, proyecciones y todo tipo de fiestas.

El elemento más valioso de la antigua estación es el maravilloso espacio sobre las vías de tren: 20 metros de luz cubiertos por esbelteces y forjas burocraticamente imposibles hoy por hoy.

El proyecto gravita en sofisticar ese sencillo espacio lineal para trenes, y adaptarlo a un espacio de experiencia para personas. Un espacio que se pretende centralizado, azul , líquido, excitado, cambiante, consecutivo, cenital, descapotable, teñido, rítmico, indivisible, programable, termodinámico y rentable.

Los programas más experimentales, se desarrollan en este espacio en y entre dos volúmenes ligeros, traslúcidos y facetados. Estos volúmenes cierran y centralizan el espacio principal de multiples propiedades permitiendo la simultaneidad y concatenación de diferentes eventos.

El espacio va a utilizar el color blanco en sus incorporaciones volumétricas y pavimento. Se utiliza en un sentido fenomenológico y sensual. El blanco es un color con propiedades óptimas para ser excitado y teñido, es el color de las pantallas. El sol de la costa blanca mediterránea va a ser teñido de azul en el interior por la traslucidez y el color de las placas de cubierta (y de naranja el interior del auditorio durante la puesta de sol). Y, además, va a excitar los paramentos con la contribución del movimiento de unas colosales aspas en rotación, de la cubierta textil motorizada y de las sombras que proporciona una celosía de aros de aluminio que también pacifica el encuentro entre los viejos muros y los nuevos volúmenes.

En el espacio azul no se climatiza el aire. Se climatiza a las personas. Se crean sensaciones térmicas mediante gigantescos ventiladores de techo, el conocido efecto chimenea, el textil descapotable y la posibilidad de activar puntualmente un divertido sistema de niebla fría.

credits

architect: Manuel Ocaña  |  collaborator: Miguel Molins Jiménez, Carolina Kurzak, Adriana Cepeda, Paloma Montoro, María Ortiz-Muyo, BEDV Arquitectos  |  client: Casa Mediterráneo  |  status: Competition (2010) Project (2010) Construction (2010 - 2012) Completed (2013)  |  competition: Casa Mediterráneo  |  clasification: 1 rang  |  location: Alicante, Spain (38.337789, -0.493843)  |  climate: Mediterranean, Temperate  |  materials: metal, plastic, plaster  |  environments: Railway, Urban  |  visualizer: Studio  |  photography: David Frutos  |  budget: 5.900.000 €  |  scale: 3.500 m2 medium  |  ratio: 1.685,71 €/m2  |  types: headquarters, institutional, refurbishment  |  views: 1.953

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