Recuperar la Masía manteniendo su carácter y convertirla en un espacio público, un centro del barrio. Conservar las fachadas principales para respetar volúmenes y proporciones reconstruyendo aquellas partes derruidas y rehaciendo sus molduras, remates y carpinterías originales.

Y en este nuevo vacío delimitado por las fachadas existentes insertar una nueva edificación-objeto. Como contraposición a los muros de carga pesados se propone una construcción ligera, prefabricada, donde cierre es estructura mediante paneles de madera maciza laminada. Pieza autónoma entendida más como un mueble que como una edificación.

La configuración en planta busca la mayor eficacia en la disposición de la escalera y el ascensor para poder alcanzar las necesidades programáticas con el mayor aprovechamiento de la superficie de la que disponemos.
El acceso se realiza por la fachada este con un carácter más público debido a la forma y dimensión de sus aberturas -porche original-.

Manipulación topográfica para conseguir una mejor relación interior-exterior de la planta baja. Urbanización que redefine como se asienta el nuevo equipamiento reforzando su carácter público con la creación de este nuevo plano horizontal, espacio de tránsito entre el jardín y la nueva Masia.
Arquitectura clara, geométricamente rotunda, sencilla y útil.