• Centro Culinario Ca l’Alier

  • 1667-CLM-BCN.ES-2016
  • by Clara Lobo

Barcelona

La industria se instaura en los terrenos antes agrícolas próximos a la ciudad de Barcelona debido a que no cabe dentro de la ciudad amurallada. También porque es una industria sucia que se quiere alejar del núcleo urbano. Industria y campo conviven produciéndose así una heterogeneidad del tejido urbano. La posición periférica se pierde paulatinamente con la llegada del ensanche por Ildefons Cerdá a ciudad. La industria pasada, ahora considerada patrimonio, queda integrada en la trama de la ciudad.

Sant Martí

El 22@ proporciona vivienda nueva, zonas verdes, equipamientos y complejos industriales vinculados a la sociedad de la información y la comunicación. Se produce una convivencia en el distrito entre edificios de oficinas de diseño, como la torre Agbar o el edificio Media TIC, con fábricas reconvertidas en vivienda, estudios o museos como es el caso de Can Framis o la fábrica de Oliva Artés.

Pere IV

La calle que resiste.

Muchas de las antiguas trazas de la parcelación en relación al eje de Pere IV aun hoy en día se conservan. También se conservan algunas de las trazas por donde pasaban las rieras, ahora enterradas y algunos de los solares que habían sido anteriormente dedicados a uso agrario. Pere IV es ajeno a la trama del ensanche. Se propone su peatonalización con una voluntad de hacer ciudad. En algunos casos se instauran superislas, sobretodo en la parte superior al cruce con diagonal del eje de Pere IV. La fábrica de Ca l’Alier se verá inmersa en una de estas superislas.

Parque productivo

Estudiando el solar se observa que en una ortofoto de 1992 todavía funcionaba el espacio como huertos de cultivo. Se decide retomar dicho uso como idea de proyecto teniendo en cuenta que el solar nunca ha sido edificado. La superisla engloba el centro de creación la Escocesa, la fábrica de semillas Fitó que proporcionara las semillas, una fábrica abandonada que se repiensa como centro de horticultura para cuidar los campos de cultivo y nuestro centro Culinario implantado en la fábrica Ca l’Alier donde se degustará el producto directo que proviene de los huertos.

El eje Cristobal de Moura actualmente ve interrumpida su actividad en el punto que pertoca al proyecto. Se propone la apertura de este. De esta manera pasará a ser uno de los límites de la superisla del proyecto.

Ca l’Alier

En 1879 se construyen las naves que actualmente se conservan del recinto fabril. El complejo de Ca l’Alier antiguamente era más grande. Con la llegada de plan Cerdá parte de la fábrica estaba situada en lo que actualmente es la calle Fluviá, por tanto tuvo que ser derruida. El derribo que debería haberse llevado a cabo para la apertura de la Cristobal de Moura no llegó nunca a efectuarse.

En 2004 la fábrica todavía seguía en uso. Posteriormente entre 2005 y 2007 se incendia varias veces quedando muy afectada por ello. Actualmente se han derribado cubierta y forjados, solamente quedan los muros de la fábrica.

Centro culinario Ca l’Alier

Se proyecta un centro culinario para respaldar el funcionamiento de los campos de cultivo.

Para la estrategia volumétrica del proyecto se mantiene al principio los volúmenes iniciales de la nave. Alrededor de la apertura del patio las secciones de las naves cambian. Por motivos de programa se necesita crecer en volumen. Las dos naves alineadas a la chimenea no pueden crecer para no entrar en conflicto con la chimenea. Por tanto, la nave que queda más cercana al núcleo urbano es la idónea para aumentar su sección. Para llevar a cabo este aumento se repite la misma figura de dos aguas para tener apego a la fábrica. En cuanto a la materialidad se actúa por contraste con una técnica ligera mediante fachadas de zinc.

Para la correcta distribución de los talleres se ha tenido en cuenta el concepto de “marcha hacia delante”. Es decir, la actividad y la preparación deben fluir siempre hacia delante.

Debe de haber una separación entre circuitos limpios y sucios; sin retrocesos de forma que se evite la contaminación cruzada entre alimentos que se encuentren en las distintas fases de elaboración. En caso de no poder llevar a cabo separación de circuitos debido a la falta de espacio estas dos operaciones nunca deben coincidir en el tiempo.

Con esta actuación se pretende reutilizar una fábrica que pertenece al patrimonio industrial de la ciudad de Barcelona dotándola de un programa más afín a la vida actual.

credits

architect: Clara Lobo  |  client: ETSA Reus  |  status: Academic Project (2016)  |  location: Barcelona, Spain (41.409752, 2.203934)  |  climate: Mediterranean, Temperate  |  materials: brick, metal  |  environments: Urban, Park  |  visualizers: Beta Collective, Alberto Espinosa  |  scale: medium  |  types: commercial, education, refurbishment, restaurant, school  |  views: 8.729