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Solución urbana y edificacia de usos

La solución funcional del proyecto se resuelve mediante un volumen compacto en planta baja, que permite por un lado una optimización de la superficie construida para destinar al máximo la superficie del solar a espacio libre y por otro una optimización de la forma para reducir fachada y por tanto pérdidas y ganancias energéticas.

El edificio se distribuye en dos zonas, la zona norte y la zona sur, separados por un núcleo central que permite mantener en silencio y tranquilos los espacios comunes. En la zona norte de la parcela se coloca los espacios que sirven al edificio como son el aparcamiento y la zona de recogida de pacientes de la ambulancia. En cuanto al programa en esta zona se colocan la cocina y los despachos, favoreciendo una conectividad con la zona de aparcamiento y a la vez que no distorsione la tranquilidad de las zonas comunes. Todas estas estancias disponen de iluminación y ventilación natural.

En la zona sur de edificio se colocan los espacios comunes, favoreciendo por un lado la independencia de la zona norte y por otro que las estancias puedan disfrutar del patio orientado a sur y a la vegetación. En la zona central del edificio se colocan los baños y vestuarios, a los que se accede desde un corredor perimetral iluminado por las ventanas rasantes que hay en la cubierta.

Esta distribución del programa permite diferenciar una zona más activa, la zona norte, de una zona más reposada y tranquila, la zona sur. Los espacios comunes disfrutan de esta manera de un patio iluminado, ventilado y arbolado, lo que favorece que dichas
estancias sean unos espacios alegres y vitales para el disfrute de las personas.

Construcción

El edificio es una caja compacta, iluminada y modulada, formada por una cimentación de hormigón sobre el que se coloca una estructura de madera. La estructura portante se optimiza según su utilización. Está compuesta por un zócalo monolítico en hormigón armado (cimentación) sobre la que se coloca la estructura de madera del edificio. Por un lado se utiliza el hormigón armado para construir el basamento del edificio, el cual favorece la recuperación de las fuerzas horizontales (viento y seísmo) y lo hace insensible a las vibraciones y sonidos sólidos. Por otro lado se utiliza un sistema prefabricado de madera mediante pilares y jácenas de madera laminada GL32, que se complementa con unos forjados de paneles contralaminados (CLT), proveniente de explotaciones forestales sostenibles sin formaldehidos.

Toda la estructura y cierres serán prefabricados, mecanizados con sistema de control numérico (CNC) para garantizar un ensamblaje preciso, reduciendo al máximo la necesidad de instalar herrajes y tornillería en la obra, y que será rectificada en taller para verificar su fiabilidad. El aislamiento térmico será ecológico, como la fibra de madera de alta densidad y el corcho.

Todos los componentes de este sistema constructivo se diseñarán y producirán según criterios de un sistema de diseño manufacturado y de ensamblaje DFMA (Desing for Manufacture and Assembly). Estos dos factores permitirán reducir el tiempo de construcción en casi un 50%. Este sistema constructivo, permite un montaje completo del edificio sin necesidad de colocar andamios ni medios auxiliares exteriores, reduciendo notablemente el tiempo de ejecución y favoreciendo un proceso constructivo basado en los principios de construcción de producción limpia y sin desechos (LEAN). Además mejora el control de calidad y la seguridad en la obra. Por otro lado reduce al máximo la generación de residuos y consigue un hábitat de emisión 0 de CO2.

Este sistema constructivo permite por tanto reducir los costes financieros del proyecto así como reducir los tiempos de construcción y mejorar la seguridad de la obra para no poner en peligro a los escolares durante el proceso constructivo. Los materiales constructivos que se utilizan tienen un bajo impacto medioambiental, además, son materiales renovables o reciclados de la biosfera, como la madera, las fibras animales o vegetales, así como las pinturas y los barnices naturales; con bajo nivel de procesamiento industrial. En todos estos casos, la mayoría de la energía asociada a su producción proviene del Sol, por lo que el consumo de energías no-renovables y las emisiones asociadas se reducen considerablemente.

Ecología del edificio

El proyecto cumplirá con todos los criterios de las certificaciones medioambientales como la GBCe (Green Building Council España), ya que se diseña un edificio de Net Positive Energy, obteniendo la mayor parte de sus recursos energéticos del propio
solar. El edificio y la gestión de su entorno natural serán un ejemplo modélico del uso de técnicas y materiales ecológicos, con un proceso de diseño y materialización que cumplirá con todos los criterios de LEAN Construction, y donde no se utilizará ningún
material proveniente de combustibles fósiles.

El edificio incorpora medidas arquitectónicas para el máximo aprovechamiento de la luz solar, favoreciendo una zona de grandes superficies acristaladas, la zona de los espacio comunes, optimizando así el máximo la luz natural durante todo el año. A la vez contempla medidas para el control solar a través de una serie de filtros como son los porches, la vegetación, un vidrio de control solar y unas cortinas térmicas.

Se contemplan otras medidas como el aislamiento acústico, evitar puentes térmicos, aislar térmicamente la solera y minimizar las infiltraciones de aire exterior. Se invierte en la calidad constructiva para obtener un edificio con un mínimo coste de mantenimiento
material y energético.

También se usan medidas de eficiencia en las instalaciones; cómo son las tecnologías eficientes en el alumbrado, sistemas para reducir el consumo de agua y detectores de fugas. Para la climatización, se usarán bombas de calor de aerotermia que se complementarán
con la instalación de energías renovables como las placas fotovoltaicas. Finalmente, se hará una monitorización y control informático por la optimización del uso de la energía, puesto que conocer el funcionamiento de los sistemas energéticos implica una buena gestión de la energía que puede llegar a lograr valores superiores al 20% de ahorro energético.