La premisa para el nuevo Centro Integral de Transplantes de Cluj-Napoca (Rumanía) es establecer un centro altamente funcional y eficiente pero, sobre todo, crear ciudad. El edificio nuevo debe ser permeable y servir de conexión. El proyecto ocupa un solar en el límite del Complejo Hospitalario Universitario, un conjunto histórico en una zona consolidada de la ciudad. El entorno inmediato está compuesto por edificaciones heterogéneas de baja altura y por zonas verdes significativas como el Jardín Botánico. En este contexto, el nuevo edificio potencia su posición a través de un pórtico a doble altura, que responde a las cornisas colindantes, y se conecta a la cuadrícula cartesiana existente a través de la composición de diversas plazas.

Dos volúmenes alargados y perpendiculares entre sí sobresalen de esa plataforma para contener la variedad de usos necesarios para el funcionamiento del nuevo centro de transplantes. Para reducir el impacto de estos prismas en el entorno, se plantean fachadas fragmentadas con galerías que permiten las vistas hacia el paisaje.

El objetivo principal de la ordenación urbana, requerida en el concurso, es generar cambios en el paisaje y crear niveles adicionales de interacción dentro del Complejo Hospitalario. La primera fase plantea la remodelación de la infraestructura técnica, las zonas de aparcamiento y caminos junto con la demolición cuidadosa de las adiciones a los edificios históricos. En la segunda fase se traza la restauración de los jardines y de la composición histórica, basada en el modelo de ciudad jardín; se busca reducir, además, el tráfico vehicular en todo el recinto.

En cuanto a la conformación urbana, la conexión escalonada existente entre las terrazas verdes del entorno se prolonga hasta el vestíbulo transparente del nuevo hospital, el punto de encuentro de intereses, circulaciones y vistas: el ágora de la composición. Se crea, además, una calle interior en el nuevo hospital que resulta de la intersección del Cardo y el Decumano del entorno, de manera que se conecta la entrada principal del centro con las plazas propuestas como espacios intermedios y de vínculo con el medio construido.

Se propone el desarrollo de un entorno curativo, en donde la luz natural y la biofilia son fundamentales en el diseño; este concepto indica que la naturaleza impacta positivamente en la recuperación de los pacientes: así que zonas públicas, habitaciones de pacientes, salas de recuperación y espacios para el personal están todos abiertos y en contacto directo con la luz natural y con la vegetación. Asimismo, un sistema de claraboyas y patios interiores aseguran la percepción de la naturaleza y la iluminación en áreas hospitalarias subterráneas como quirófanos, áreas de emergencia y laboratorios.

En cuanto a la configuración general del hospital, los quirófanos –con instalaciones avanzadas de diagnóstico y tratamiento–, las áreas logísticas y de suministros médicos se organizan en las plantas sótano. La planta baja se dedica a áreas públicas, ambulatorio, administración e investigación; y las plantas superiores se destinan a unidades de hospitalización y salas de recuperación específicas para pacientes trasplantados.

credits

architects: Pinearq, Dico si Tiganas  |  team: Albert de Pineda, Jenicá Craiu, Alexandra Demetriu, Serban Tiganas, Alexandrina Kiss  |  collaborator: Giovanna Pomo, Bogdan Dragomir, Maria Buiga, Elisa Molinu, Pedro Pombinho, Carla Romagosa  |  client: Consiliul Judetean Cluj  |  status: Competition (2020)  |  competition: Centro integral de Transplantes en Cluj-Napoca  |  clasification: 1 rang  |  location: Cluj-Napoca, Romania  |  climate: Continental, Temperate  |  materials: concrete, glass  |  environment: Urban  |  visualizer: Studio  |  budget: 85.730.500 €  |  scale: 47.000 m2 large  |  ratio: 1.824,05 €/m2  |  types: healthcare, hospital  |  views: 518