Antilhue fue una estación de tren que está ubicada en la Comuna de Los Lagos, en la provincia de Valdivia, XIV Región de Los Ríos y que fue construida con el Ferrocarril Valdivia a Osorno, e integrado luego al Ferrocarril Central. Es cabecera del ramal Antilhue – Valdivia. La estación está dentro de la Pera de Inversión del ramal Antilhue -Valdivia. Es parte de la Red Sur de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado. Operativo hasta 1992, con el Rápido el Calle – Calle.  Después de esta fecha, el pueblo pasa al olvido con el cierre de la empresa de ferrocarriles, principal sustento económico y turístico de Antilhue.

Luego esta estación ha sido visitada por turistas gracias al Tren Turístico El Valdiviano, pese a esto, el pueblo ha debido centrar su economía en otros ámbitos, potenciándose el trabajo con la tierra y la producción de flores y berries de exportación.

Se propone potenciar la historia del pueblo poniendo en valor la zona de estación como gran plaza urbana y generar un recorrido a lo largo de la línea del tren, poner en valor la historia de Antilhue y su identidad cultural mediante un elemento urbano capaz de potenciar las características rurales y plasmarlas en hechos concretos, un elemento capaz de educar y generar nuevas oportunidades basado en lo propio, el arraigo, lo vernáculo y único de un lugar.

Contexto

Antilhue, Comuna de Los Lagos, es un pequeño pueblo  ubicado en el kilómetro 18 de la ruta del borderío San Pedro que une las ciudades de Valdivia y Los Lagos. Es un pueblo con una clara identidad rural, marcado por un tren que ya no pasa por su plaza y que ha dejado la economía de la zona ligada estrictamente a la tierra y la autosubsistencia, es así como sectores cercanos a Antilhue, como Arique, Huellelhue, San Javier, Pishuinco Chico y otros, basen su entera economía en la tierra, la huerta y el río.

Ante la relativa aislación derivada de la poca actividad comercial e industrial de la zona, sumado al poco tráfico presente en sus vías conectoras han determinado una economía arcaica, basada en el autocultivo y el auto sustento. Una serie de huertas interconectadas entre las principales cuadras del pueblo tejen un rico  vínculo entre el habitar y la tierra.

El pueblo posee tres grandes problemáticas, la primera, la misma que casi todos los pueblos de Chile, la migración exagerada campo-ciudad de jóvenes en busca de empleo y oportunidades que no logran encontrar en un lugar con poco desarrollo comercial e infraestructura industrial. Este motivo ha generado una latente falta de arraigo de las generaciones venideras en cuanto a la identidad y cultura de su pueblo, provocando un desapego hacia el rico trabajo con la tierra y los sistemas sostenibles heredados entre generaciones en Antilhue.

La segunda, la falta de infraestructura educacional que fue destruída por un incendio. La escuela básica que daba albergue y educación a mas de 250 niños del sector de borderío sufrió un incendio hace mas de 4 años que la dejó completamente destruída, funcionando ahora la escuela en un galpón provisorio.

La tercera, una tremenda falta de valoración de lo propio de su cultura con la tierra y su identidad. Las nuevas generaciones del pueblo no consideran valiosa la cultura de huertas y borderío presente en la zona y en Antilhue en particular. Los jóvenes del sector y el borderío niegan el pasado ligado al campo y el río, lo desconocen y recurren a la ciudad como modelo a seguir. La cultura rural se pierde en un quiebre social potente.

Problemática

Todas éstos factores sumados  terminan en una problemática común  que es la pérdida de la identidad del pueblo, y su eventual muerte  sin tener un recambio generacional que entienda el trabajo con la tierra como propio, y los sistemas de huertas y de patios, como una manera espontánea y única de habitar.

Ciudad

Se entiende al pueblo como una serie de sistemas interconectados, casi interdependientes entre sí con algunos hitos que condicionan las circulaciones y macro-relaciones. Además se entienden desconectores urbanos claros, siendo el principal de éstos la línea del tren de retorno, elemento urbano que alguna vez dio vida al pueblo, con la línea ferroviaria entre el sur y Santiago.

Desde el punto de vista urbano la ciudad se considera segmentada, partida en 4 zonas claras ajenas entre sí. El proyecto propondrá dar solución urbana  a éste problema tanto como al problema de los desconectores urbanos, las líneas férreas.

La propuesta urbana radica en generar una ciudad amigable, recorrible de punta a punta, potenciando una vida sana y amigable con el entorno y medio ambiente mediante sistemas de parques y zonas de esparcimiento, transformando lo alguna vez negativo (la línea del tren y su actitud segregadora), en el motor de cambio urbano del pueblo y el elemento que genere el nuevo tejido de parques y relaciones.

Propuesta

Se propone programáticamente una escuela granja, ligada a los oficios de la tierra, inserta en un entorno urbano determinado por una propuesta de ciudad verde. Ésta escuela busca generar en los niños del pueblo de Antilhue, y de los pueblos cercanos ya nombrados, un entendimiento de los elementos que los rodean, la vida sana y la naturaleza, todo esto enmarcado en un título de hacer sostenible e integral, entendiendo que éstos niños serán los jóvenes que mañana podrían no partir a la ciudad, sino, hacer ciudad en su pueblo.

Objetivo general

Poner en valor y rescatar la historia, identidad y cultura de Antilhue a través de un elemento urbano que potencie lo propio del pueblo y eduque a las nuevas generaciones.

Objetivos específicos

Crear conciencia acerca de la cultura rural de Antilhue en la comunidad.
Potenciar la identidad del pueblo como motor de unión entre generaciones.
Rescatar la historia del pueblo a través de la memoria rural.
Crear una economía sólida basada en lo propio del trabajo con la huerta, la tierra y el río.

Educación

Gran parte de la población educacional de Chile son niños que habitan zonas rurales de difícil acceso. Las cifras que sustentan el estado actual de la educación rural del país destacan altas tasas de analfabetismo, los bajos niveles de escolaridad y  las altas tasas de deserción. Adicionalmente, estudios muestran que la población escolar ingresa al colegio de manera tardía, abandonando los estudios en muchos casos, ingresando al mercado laboral sin capacidades y competencias dignas.

El servicio educacional rural necesita brindar oportunidades que permitan superar los cambios económicos, especialmente en los sistemas productivos, sin dejar de lado una educación focalizada en aspectos específicos de la zona en que se imparten las clases, como condicionantes directas de enseñanza rural. Bajo esta idea, se propone un sistema de educación pionero en Chile, basado en las nuevas propuestas educacionales integrales, pensado para una estrategia de desarrollo regional específico, entregando mecanismos educacionales innovadores, que complementen el desarrollo rural y la educación de calidad, en una mixtura de materias acorde a la región. Se propone entonces, un modelo educacional flexible, variable.

Es prioritario atender a la población rural dispersa y urbano-marginal, a los grupos étnicos- indígenas, a la población de frontera, a la población en riesgo social y a la población iletrada en alto grado de vulnerabilidad.

Se proponen modelos adaptados para la prestación del servicio educativo, de manera pertinente y diferenciada a un grupo poblacional, dentro de un contexto específico. Los modelos tienen su sustento conceptual en las características y necesidades presentadas por la población a la cual buscan atender y se apoyan en tecnologías y materiales educativos propios.

Gestión

El proyecto se financia mediante fondos regionales de educación, además de aportes de instituciones educacionales y de la cultura. Su administración se encontrará a cargo de la Ilustre Municipalidad de Los Lagos, con un representante directo en Antilhue, posiblemente a cargo de la dirección de la escuela. Debido a la capacidad del proyecto de atender otras necesidades de la zona, mas allá de la educación, se proponen actores mixtos para la gestión de ciertas actividades paralelas que el proyecto pudiese acoger.

Uno de los fuertes principales del proyecto desde su gestión, se reconoce en la capacidad de la escuela de acoger una serie de programas ligados a la educación, nacen así programas como auto cultivos a cargo de dirección, guías turísticas por los huertos en verano, incluso venta minorista de productos elaborados por los niños a lo largo de los semestres. Para que mencionar el autoconsumo de las especies cultivadas en los comedores del colegio.

Turismo: Se reconoce en el pueblo de Antilhue y sus alrededores junto al Río San Pedro una poderosa capacidad turística rural aún no explotada, entendiendo la flexibilidad de las plantas genéricas de la escuela se propone generar en los meses de verano hostales temporales para turistas y viajeros, quienes pueden vivir de manera plena el quehacer educacional en las huertas y los comedores, fabricando desde una posición flexible ante la educación, variables sociales que den a conocer tanto la propuesta zonal de relaciones culturales tanto como la propuesta pionera en “aprender haciendo” en relación a las huertas y la dinámica particular del habitar de Antilhue.

Un interesante punto turístico a reflotar es el tren, una débil actividad ferroviaria se mantiene entre Valdivia y Antilhue solo en épocas de verano, a través de un plan de comedores de fines de semana, con productos de las huertas, se busca intensificar el interés en familias a participar de actividades rurales-culturales en que la educación por la vida sana y el entorno natural sea el objetivo final.

Capacitación: No solo los niños de Antilhue y sus alrededores son los beneficiados con este nuevo modelo educativo, se potencian todos los grupos etarios a través de la capacitación de adultos y ancianos, fabricando un circulo en que la herencia cultural se traspasa de primera fuente, fabricando un estrecho vínculo entre los niños, sus padres y abuelos, y la identidad rural que los úne.

Impacto local y regional

El impacto a nivel regional que supone la escuela es principalmente de carácter de gestión, de transmisión de la información, de la educación y la cultura a la población, así como el potenciar la identidad como elemento estructurante de la ciudad.

Localmente, refiriéndonos solo al pueblo de Antilhue, el impacto es de grandes proporciones, entendiéndose un arraigo inconciente de la gente al campo, siendo la escuela el gatillante del vuelco de la ciudad nuevamente a este eje. La escuela se presenta como el elemento pionero en volver a entender el campo como un canal de tránsito, dialogo, expresión y manifestación, por lo que su impacto es de proporciones. Propone un cambio en la mentalidad ciudadana, en que se pasa del pensamiento negativo y despectivo a la directa revalorización. Se reconoce así a la escuela mas que como un soporte meramente educacional como un elemento multivariable en el que diversos ámbitos son plasmados. Es así que el proyecto adquiere capacidades culturales y sociales integrando de buena manera a diversas generaciones del pueblo y la comuna.

Costos y amortización

La amortización de la escuela no es considerable a corto ni largo plazo, ya que no es vista como un negocio característico del lucro, sino mas bien como una actividad social, cultural y educacional libre de ganancias económicas.

Pese a esto, el proyecto si considera amortizaciones inmediatas a corto plazo en un sentido particular. El cultivo de flores y huertas supone la generación de frutos y alimentos que se implementarán en el casino de las escuelas tanto de Antilhue como de Los Lagos y Valdivia, propuesta que si bien no genera ganancias directas, si amortiza las inversiones mensuales en cuanto a abastecimientos.

Si bien la escuela en sí se plantea con una inversión inicial no amortizable directamente, los programas asociados a la cultura y turismo se verán sin lugar a dudas beneficiados con la implementación de éste hito, generando un incremento en la economía del pueblo a través de programas asociados a él.

Financiamiento económico

El proyecto se propone con una inversión de recursos estatales destinados al esparcimiento de las artes y la cultura mediante fondos regionales de desarrollo. Además de por supuesto ser en su gran mayoría financiado por el ministerio de educación en su plan de nuevas escuelas para Chile, y su proceso de implementación en infraestructura rural. Además, el proyecto contempla la participación de privados de manera activa en la generación de fondos en un 25%, mediante el sistema de licitaciones.

Si bien está regido por la ley constitucional como un programa de inversiones públicas, la escuela se financia en parte gracias a la propuesta de inversión extranjera, usando como canales de dialogo los ministerios de cultura y educación, y sus fondos de cooperación internacional, como la UNESCO, otorgándole un valor extra la propuesta, entendiendo lo rural como patrimonio material intangible.

Así, la escuela obtiene un carácter de preservador  del medio ambiente y valorizador del patrimonio natural, pudiendo ser clasificado bajo el rol de conservador de la naturaleza y la biodiversidad, ganando terreno en organismos internacionales preocupados del desarrollo sostenible del medioambiente, como la WWF (World Wildlife Federation). Estos organismos pueden participar en la gestión, desarrollo y administración de las áreas verdes del proyecto urbano en el que se inserta la escuela.

credits

architect: Felipe Grallert  |  status: Project (2010)  |  visualizer: Studio  |  scale: 6.500 m2 medium  |  types: education, school  |  views: 3.068