Antonio vende champiñones, de todas clases. María ofrece chocolates y café. Bernardo es el de los libros. Ana sabe lo que es hacer una tapa, gourmet, como dicen ahora. Rosa solo podría vender flores, claro. Vecinos improbables en un espacio que los recibe a todos, y a todas horas.

Reversibilidad

Un momento más de la vida del edificio. Eliminar las intervenciones que lo han desvirtuado, para añadir los elementos funcionales necesarios para el programa previsto. Sin “dañar” el edificio de forma definitiva.

Reconquistar el espacio

La característica más interesante de este edificio es el propio espacio interior. La idea es tener una lectura total del espacio desde cualquier punto. Sin interrupciones. Un espacio único en sus tres dimensiones pero variable en la cuarta, el tiempo. Transformando constantemente su utilización. Jemaa-el-fna; espacio camaleónico.

Piel opaca, corazón diáfano

El mercado más tradicional, resuelto en el perímetro del edificio. En él, los puestos de ventas que necesitan ser más cerrados. Completamos el área prevista para venta con puestos de venta circulares bajos, que permiten la visión general del espacio, dedicados a funciones de comercio más actuales. Su forma circular genera recorridos más dinámicos e informales. El vaciado en la parte central genera una “plaza” donde los usuarios pueden sentarse a disfrutar de los productos adquiridos.

Superficie de venta dinámica

La propuesta respeta el área total solicitada de 30 puestos de 25m², (aprox. 750m²), pero con una flexibilidad más acentuada. Por un lado, el área de los puestos cerrados en el perímetro, divididos por módulos que pueden ser agrupados conforme las necesidades. Por otro, puestos circulares divisibles de 30m², 20m² o 10m². El perímetro se cierra por medio de persianas verticales; los puestos circulares tienen bajo sus mesas armarios para guardar las mercancías. Se garantiza la seguridad de los productos, para que puedan tener horarios diferentes.

Espacio para eventos y servicios municipales

Junto a la fachada este, considerada como la entrada principal, se liberta la mayor parte del espacio, para crear un atrio principal de entrada y localizar la cafetería, con un espacio generoso para la instalación de mesas (aprox. 200m²), y localizada cerca del acceso a los aseos. Tanto esta “terraza interior” como la zona de mesas existente en el centro del espacio permiten la posibilidad de realización de pequeños eventos. Desde el proyecto original, la  fachada este es la que se relacionaba de una manera más “transparente” con la ciudad. La propuesta intenta recuperar la esencia original del edificio, reinterpretando el diseño original; sin intentar recuperar o sustituir las rejas originales, ya que no son necesarias por los sistemas de seguridad actuales, esta reinterpretación se formaliza en unas “cajas” con la forma de la reja original, aunque extrudidas, saliendo desde el edificio hacia la ciudad para atraer a las personas. Contienen el programa autónomo del edificio; los servicios municipales, con salidas individuales hacia el exterior.

Servicios independizados del espacio principal

Las funciones accesorias al programa público, como almacenes, cámaras, vestuarios y aseos, se extraen del espacio principal, para colocarlas en un volumen en la fachada norte. Se separan los recorridos de Mercancías, Residuos y entrada de Personal.

Sectorización de la luz

Para recuperar la lectura del espacio único en todo momento, la sectorización del edificio para su utilización en diferentes horarios no se realiza por medio de elementos físicos. Esto es lo que torna diferente este espacio de cualquier otro de la ciudad. La cafetería puede funcionar de forma autónoma, aunque no se pierde la posibilidad de que varios puestos de artesanía, tapas gourmet, pastelería, e incluso floristas permanezcan abiertos al mismo tiempo, generando un ambiente característico y único dentro del espacio. Esta “sectorización” se refuerza por medio del control lumínico. Se juega con la iluminación de las zonas utilizadas en cuanto que se disminuye la de las zonas no utilizadas.

Cosido con el entorno

Trabajamos el basamento original del edificio adaptándolo a las nuevas necesidades, invitando a la entrada en el edificio. Lo alargamos en la fachada principal al este y una parte en la sur (consideramos que se trata de la “esquina urbana” prioritaria), para crear una plataforma que funciona a modo de “plaza”, de acceso, de espera y hasta de terraza de la cafetería. En el resto de las fachadas, compatibilizamos los accesos y flujos de la ciudad.

Materialidad

Pretendemos que los elementos que el nuevo programa introduce den una sensación de reversibilidad o temporalidad, en contraste con el “peso” de los elementos del edificio original. Tanto los puestos de venta perimetrales como los puestos circulares y las “cajas” de la fachada este serán construidos con materiales metálicos, de aspecto ligero y casi “desmontable”. Las fachadas recuperan su estado original. Para el nuevo basamento y pavimento se prevé el acabado con materialidad equivalente a la cubierta, el hormigón visto.

credits

architects: Alberto Montoya, Nuno Silva  |  status: Competition (2014)  |  competition: Mercado de abastos de Roquetas de Mar  |  clasification: honour mention  |  visualizer: Studio  |  scale: medium  |  types: commercial, market, refurbishment  |  views: 1.649

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