Estado actual del edificio. Planteamientos generales del proyecto

El edificio es una construcción neoclásica de gran valor patrimonial y urbano que resulta plenamente adecuado para la ubicación de un Museo de Bellas Artes. Cuenta con espacios de notable interés pendientes de rehabilitar. En esta propuesta se trata de recuperar todos aquellos espacios de valor arquitectónico y patrimonial que contiene el edificio y de resolver los problemas que impiden que esté debidamente relacionado y conectado con el resto del Barrio de Vegueta y con la ciudad.

Un museo que acoja un patrimonio notable de arte moderno, como es nuestro caso, debe de contar con grandes espacios expositivos. Hay que tener en cuenta que una parte de los espacios interiores del edificio tienen una estructura formal y constructiva caótica, resultado de las construcciones realizadas sin un plan previsto. En contraste con las originales, éstas carecen de valor arquitectónico y patrimonial, y fueron realizados en su mayor parte en las primeras décadas del s. XX.

La rehabilitación del edificio supone no sólo su conservación sino también la recuperación de un orden perdido. Por eso proponemos sustituir esas construcciones por otras nuevas que además de recuperar el orden interno del edificio, hagan posible su adecuación a los nuevos usos para un museo que acoja el arte moderno. Por otra parte proponemos activar la relación del edificio con la ciudad, proyectando para ello nuevos espacios urbanos relacionados con los existentes, como la Plaza de la Catedral o la del Espíritu Santo. También tratamos de generar nuevas relaciones desde el interior del edificio con el entorno urbano, sin alterar en ningún caso aquellos elementos que, como el conjunto de su volumetría, los espacios interiores de calidad o las fachadas, lo caracterizan.

Tratamiento del entorno. Itinerarios exteriores

Para mejorar su relación y conexión física y visual con el Barrio de Vegueta y con el conjunto de la ciudad, planteamos la creación de un nuevo espacio exterior al museo. En ese sentido se proyecta una plaza frente a la entrada principal que se orientará además hacia Los Riscos, en homenaje al pintor Jorge Oramas, que pasó sus últimos días en el edificio, antiguo Hospital Psiquiátrico. Dentro de ese mismo espacio y a fin de evitar la congestionada parte trasera del edificio, inmerso en el compacto entramado urbano, pero separado de la plaza propiamente dicha, se prevé el aparcamiento de guaguas turísticas así como el acceso de carga y descarga de obras de arte del museo que se vincula a un pabellón que delimita la plaza y desde donde se accede a los sótanos de almacenamiento y distribución de las obras. Por otra parte, la plaza se conecta mediante escaleras convencionales y mecánicas también con la calle Verdi y con el antiguo Barranco de Guiniguada (actual calle Juan de Quesada), bajo la cual se construirá un amplio aparcamiento para el público y los empleados del Museo. De este modo se mejoran también las conexiones con la parte Noreste de la ciudad y con la Universidad.

El nuevo espacio se articula con la trama urbana del Barrio a través de una secuencia de plazas como la de Santa Ana o la plaza del Espíritu Santo. De este modo se establece un nuevo recorrido secuencial entre el Museo y la Catedral.

Nuevos espacios interiores

Un museo de estas características resulta imposible de adecuar a las mayoría de las construcciones existentes ya que se requiere una gran claridad funcional y una amplia flexibilidad tanto de usos como de recorridos; por eso proponemos el mantenimiento exclusivo de aquellos espacios que por su calidad arquitectónica deben de ser conservados dejando espacio para nuevas construcciones adecuadas a los nuevos usos.

Sustituyendo a las actuales construcciones al Oeste del edificio se propone construir un nuevo volumen de forma paralelepipédica, que constaría de un sótano de almacenamiento de obras de arte, de una planta baja que incluiría salas de exposición temporal y sala de conferencias y de dos plantas de salas de exposición permanente así como de una terraza con un pequeño anfiteatro con vistas hacia el mar y la Catedral. Las nuevas salas (entre 11,5 y 21m de anchura y 45 de longitud y altura suficiente para exponer obras de arte de diferente tamaño) permiten gran flexibilidad en los recorridos y en la disposición de las obras de arte. Tras las crujías de la Fase 1 se prevén otras nuevas en torno a dos patios donde se sitúa una biblioteca en dos alturas orientada hacia ambos patios. Se considera que una biblioteca amplia y bien iluminada es absolutamente necesaria para un museo de estas características.

Por otra parte y orientados hacia un segundo patio al que también se abre la biblioteca, se sitúan nuevos locales de servicio y el taller de restauración, así como en un nivel superior, los apartamentos de los artistas invitados. Todos estos nuevos espacios están convenientemente conectados entre sí y con los espacios de la Fase 1, a través de itinerarios precisos de público y de servicio.

Espacios que se rehabilitan

Se rehabilita la crujía del antiguo edificio orientada hacia la calle Ramón y Cajal que se destinará en planta baja a cafetería y restaurante y en planta superior a salas de exposición de las obras del fondo antiguo. Se elimina el forjado superior de la salas dejándolas a doble altura. Con la finalidad de adecuarlas a un uso expositivo, se evitarán aquellos elementos arquitectónicos o técnicos que afecten a la percepción serena y tranquila de las obras de arte por lo que se cierran las ventanas, se reviste la parte inferior con paneles y se dispone de un techo de luz semejante al de las salas nuevas, situándose las instalaciones en el perímetro. De esta manera se configura una alternativa que mejora las condiciones de las actuales salas de exposición de la Fase 1.

Entre esta crujía rehabilitada y el nuevo volumen paralelepipédico donde se ubican las nuevas salas de exposición, se sitúa un amplio vestíbulo a triple altura que permite el diálogo entre las partes nuevas y las preexistentes del edificio.

Se mantienen así mismo las crujías orientadas hacia la calle Sor Jesús. previa su limpieza e introducción de nuevos elementos de conexión con las otras zonas y nuevas crujías. Estos espacios se destinan a zonas administrativas de carácter general y de la biblioteca.

Nuevos vacíos

Frente a la colmatación actual del edificio se plantea un edificio más esponjado a través de los nuevos patios o el vestíbulo a triple altura. Se prevé también un jardín de esculturas en la parte trasera de este volumen y al que se accedería desde la planta primera de las salas de exposición. E igualmente se colocarán en la plaza pública exterior, nuevo patio y en la terraza-anfiteatro de la cubierta. Finalmente cabe destacar la terraza-anfiteatro con vistas al mar y a la catedral, a la que nos hemos referido, que constituye un nuevo espacio público en el corazón del edificio desde el que éste se abre al entorno. Es exponente de un nuevo Museo abierto y panorámico respecto a la ciudad, frente a un edificio actual, cerrado sobre sí mismo y carente de relaciones con el exterior.

credits

architect: Linazasoro & Sánchez  |  team: Jose Ignacio Linazasoro Rodríguez, Ricardo Sánchez González, Felipe Gago Doreste  |  client: MUBA  |  status: Competition (2015)  |  competition: Museo de Bellas Artes de Gran Canaria  |  clasification: 1 rang  |  location: Las Palmas, Spain (28.0995914,-15.4236794)  |  climate: Hot, Semiarid  |  material: concrete  |  environment: Old town  |  consultant: Christian Jacques Perazzone  |  visualizer: Studio  |  scale: medium  |  types: cultural, museum, refurbishment  |  views: 1.344

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