El nuevo museo egipcio se plantea como una serie de espacios expositivos y de ocio, situados directamente sobre el río Nilo, dependiendo estrictamente de sus ritmos y movimientos, como la antigua sociedad egipcia, que vivía condicionada por los ritmos de las inundaciones.

Esta composición cambiante de espacios permite que el visitante disfrute de una experiencia única en contacto con el río Nilo, donde pasar unas horas de inmersión en la civilización egipcia o incluso compartir unas horas en familia en un espacio de gran calidad. Los accesos des de tierra se ubican en diferentes puntos cercanos a la ciudad de Edfu, convirtiendo el museo en un punto neurálgico de la zona.

Los diferentes espacios del museo surgen a partir de la combinación de un único módulo flotante. Las distintas envolventes de los módulos, así como los accesos, responden al programa y a los elementos expositivos de cada espacio.