El proyecto para una escuela dirigida al grupo de poblaciones en torno a Lošbates, en la República Checa, se sitúa al sur de un bosque de coníferas de gran densidad y al norte de la carretera que une las poblaciones de la zona con Praga.

Rodeado de viviendas unifamiliares, se plantea un edificio que se abre como un abanico hacia el bosque, abrazando las vistas hacia el jardín norte y la zona boscosa. Cada área de aulas que corresponde a un curso, se va diluyendo entre la vegetación que inunda los patios de juego, entendidos como extensión natural del espacio docente climatizado.

Cada una de las piezas se conecta y articula a través de un gran espacio fluido común que se ilumina con una serie de lucernarios en cubierta. Dentro de este espacio se podrán encontrar diferentes niveles de privacidad. Tanto las zonas de primaria como de secundaria se completan con espacios de servicio para instalaciones y almacenamiento. Asimismo, los propios espacios docentes se han entendido como espacios con gran capacidad de transformación, planteándose como unidades modulares capaces de combinarse para dar cabida a programas de uso variados.

Planteamiento urbano

En la esquina suroeste se propone una zona de estacionamiento, y una conexión generosa con la red de transporte público. Aparecen también el acceso principal, precedido por una gran plaza, y una serie de accesos secundarios que permiten un uso diferenciado de auditorio, escuela de arte, viviendas para el personal e instalaciones deportivas (situados al sur). Existe una separación deliberada entre este programa, que puede entenderse como independiente, de las zonas destinadas al uso por parte de alumnos y profesorado.

El edificio mantiene y respeta la estructura de caminos existente previamente, proponiendo una serie de nuevas redes de comunicación complementarias en forma de caminos y calles pavimentadas con adoquín y albero.

Huella y orientación

El edificio persigue la sostenibilidad desde el punto de vista energético y constructivo. Por tanto se plantea una forma porosa y llena de patios , que reducen la superficie de forjado de hormigón en planta y aumentan el área conformada con materiales filtrantes. Los árboles existentes quedan intactos, añadiéndose un numero considerable de especies autóctonas al jardín.

La orientación del edificio tiene un doble enfoque. Por una parte las clases se disponen en una orientación esteoeste, perpendicular al bosque, para hacer del edificio un enter permeable, mientras que los espacios comunes se orientan hacia el norte, manteniendo siempre un alto grado de apertura hacia el bosque.