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NIEU WAter gaRDEN, un nuevo paisaje de agua, encuentro entre el tejido urbano y el agrícola.

La propuesta NIEU WAter gaRDEN surge gracias al encuentro de tres materiales principales: agua, ciudad y terreno agrícola. En un enclave paisajístico de especial importancia para la ciudad de Leeuwarden un adecuado equilibrio entre estos materiales permite pensar en un paisaje híbrido que establezca una transición entre el campo y lo urbano.

Surgirá así un nuevo entorno en el que elementos de la ciudad (la tradicional y la presente) establezcan un adecuado diálogo con la trama agrícola existente y sus infraestructuras asociadas.

El amplio territorio de intervención (alrededor de 19ha) abre la oportunidad de crear una zona residencial única en la ribera. Así, la escala de la propuesta permite investigar en el desarrollo de una implantación urbana modelo en cuanto a la relación vivienda-agua en Leeuwarden.  Todas y cada una de las 450 unidades residenciales propuestas, incluyendo los equipamientos colectivos, tendrán una relación especial y directa con el canal. La red de agua se convertirá en el viario principal para unos futuros residentes que, desde una embarcación podrán acceder directamente al jardín de su vivienda. NIEU WAter gaRDEN se constituye en un paisaje pensado para verdaderos amantes del agua- water lovers.

NIEU WAter gaRDEN, una nueva imagen significativa fruto de las preexistencias, la tradición y la memoria. El lugar objeto del concurso posee unos rasgos característicos que la propuesta potenciará.

Entendemos la idea de lugar de una manera amplia. Podremos hablar de este concepto de tres formas complementarias:

– El lugar como emplazamiento y espacio físico
– El  lugar como espacio fruto de una tradición técnica, constructiva y tipológica
– El lugar como espacio de la memoria colectiva, donde la ciudad del pasado emerge como soporte del presente.

La identidad asociada a lo urbano se establecerá a través de las preexistencias, la tradición y la memoria, argumentos capaces de revelar el carácter propio de un paisaje específico. Se trata de rescatar, convirtiendo un espacio periférico y suburbano en un nuevo enclave capaz de fomentar una identidad propia. Desde el patrimonio local podremos construir una imagen contemporánea de urbanidad europea.

Preexistencias

El tejido agrícola estructura y moldea todo el terreno objeto del concurso. Las parcelas destinadas al pasto aparecen claramente delimitadas por una potente infraestructura de canales que servirán de base para la propuesta. Así,  la nueva red de canales de paseo y disfrute surgirá necesariamente de estos elementos originarios. El proyecto entiende este uso agrícola como patrimonio a integrar en el nuevo paisaje propuesto.

Otro de los elementos a mantener viene dado por la traza eje este-oeste del antiguo viario Boksumerdyk (construido en el siglo XII), que actualmente coincide con la carretera. El traslado del tráfico rodado nos permite trabajar sobre esta vía histórica potenciando su posición a través de la ampliación de los dos canales laterales que redibujan esta importantísima huella. Su uso será exclusivo para ciclistas y peatones.

Tradición

La manzana de viviendas adosadas mas común en Leeuwarden, así como en la región de Friesland, y prácticamente toda holanda, se caracteriza por un espacio frontal, que actúa como jardín delantero y un espacio trasero, al interior de la manzana, donde ubicar un huerto, zona de juegos e invernaderos. El volumen construido, se sitúa entre estos dos jardines. La manzana se construye mediante la adhesión lineal de parcelas en dos o en cuatro de sus lados.

El espacio que mantiene una relación mas intensa con la vivienda es el jardín del interior de la manzana, ya que el frontal adquiere un carácter más representativo. Este jardín trasero tiene un uso principal en época veraniega que es la que permite un mayor disfrute del exterior. Asociado a este espacio aparecen infraestructuras como casetas o invernaderos que permiten un uso activo también en invierno.

Las agradables condiciones de habitabilidad presentes en ese modelo tan propio del  entorno cercano al área de estudio, nos obliga a investigar mecanismos de adaptación del mismo a unas nuevas exigencias y condiciones, entre otras el encuentro entre la vivienda y el agua. También nos obliga a repensar la implantación del modelo en base a un problema fundamental: la orientación de la parcela. La estructura de manzana, inevitablemente, siempre dejará viviendas en orientaciones desfavorables, arrojando sombra sobre su propio jardín.

De la idea de manzana pasaremos a una estructura lineal que permita orientar todos los principales jardines de relación, espacio principal de la vivienda, al sur. La fachada norte, mirando a la ciudad, aparece uniforme, continua y serena, la fachada sur, entremezclada con el jardín, se enfrenta al territorio quebrada y vibrante.  Igualdad y diversidad, la excepción y la regla, se dan la mano en una propuesta híbrida de vivienda suburbana.

Así mismo el uso de técnicas  y materiales de uso común en la zona actuarán referencias principales. La materialidad de la propuesta se entiende en absoluta continuidad con los barrios residenciales existentes. En este sentido, el muro de ladrillo con sus múltiples variaciones en cuanto al modo y el tipo de elemento (dimensiones, textura y color) usado tradicionalmente será el principal elemento constructivo de la propuesta.

Por otro lado la tradicional infraestructura destinada al invernadero se relacionará con la vivienda de una manera especial .Se convertirá en espacio prótesis, interior o exterior ampliando el espacio de la casa según las necesidades en verano o en invierno. Así tendremos un espacio-jardín exterior en verano que se transforma en invernadero interior en invierno.

Por otro lado, la vivienda del agricultor, la granja, por la forma de implantación en el tejido agrícola a través de grandes cuerpos, separados por actividad (vivienda, almacén, establo etc) actúa como modelo espacial y de escala. Las viviendas colectivas del barrio Nijl N al otro lado del canal dialogan con estas potentes construcciones de grandes cubiertas de una manera análoga. La vivienda colectiva propuesta mirará a estas arquitecturas del mundo agrícola como principal referencia.

Memoria

La potencia simbólica y ambiental de elementos procedentes de la Leeuwarden medieval todavía presentes en la ciudad contemporánea nos abre un excitante espacio de reflexión para esta propuesta. La ciudad medieval nos enseña modos de entender el proyecto  urbano absolutamente reveladores:

En la antigua vivienda adosada se producía un equilibrado encuentro entre lo común y lo único Así,  la representación de la individualidad se realizaba exclusivamente través del uso de unas reglas tipificadas y estandarizadas. Las sutiles variaciones presente en este sistema como era el número, dimensión y ritmo de huecos, color, cambio en el tipo de muro de las fachadas permitían la exhibición de lo diferente a través de la aceptación de lo comunitario. La diversidad presente en la fachada de la casa holandesa medieval tradicional nos muestra la enorme capacidad de la arquitectura para participar de lo comunitario a través de la afirmación de la diferencia.

La arquitectura y la ingeniería se convertían en una sola cosa. Así el puente como infraestructura de paso, tanto para el agua como para el paseante se fundía con la arquitectura de diferentes maneras. Uno de los ejemplos mas claros son los edificios-puerta del perímetro amurallado. Este tipo de hibridación arquitectura-ingeniería en contacto con el agua será fundamental para entender el modo en que los equipamientos de vivienda colectiva propuestos, torre y bloque, se relacionan con el agua.