¿Qué mejor forma de empezar el proyecto que desde un homenaje a la población de Amorebieta Etaxano? Dar la bienvenida a su parque Zelaieta con un saludo, con un baile, con una representación musical. El nuevo Conservatorio quiere ser protagonista de la ciudad y ocupar  el espacio que le corresponde con claridad y decisión para  completar el conjunto cultural que ocupa junto con el Zelaieta Zentroa. El pequeño edificio dedicado a la música sobrevolará su parcela dando un gran salto, mostrándose a la vez dinámico y estable, fuerte y armónico, al igual que un dantzari baila el Aurresku.

Partitura

Proponemos que la fachada sea un lienzo escrito que represente a la tradición musical euskaldun. Un código oculto para el lego y al que se podrá acceder después de un tiempo de formación. Entendida como un continuo, sobre la superficie de la fachada se dibujan los órdenes de las notas musicales de la partitura original del Aurresku. Cada cabeza de cada nota es escalada sobre esta gran superficie y sustituida por un bloque de vidrio prensado. Este conjunto de pequeñas perforaciones iluminarán los espacios de la nueva escuela sin que ésta pierda la unidad y el tamaño de una institución ¿Existe mejor representación de un conservatorio que aquel cuya luz interior tenga un orden musical?

Instrumento

El plano “escrito” se pliega para adaptarse al lugar. Hacia el exterior el edificio no es nada más que una lámina doblada sobre sus esquinas. Algo sencillo, directo y elocuente. Frente al Parque Zelaieta se forma  una grieta, una pausa, un espacio de silencio donde se sitúa la puerta. Desde él la fachada se curva y abarquilla hasta alcanzar la esquina opuesta del solar y, mediante un doblado, encontrarse con la medianera. La lámina vuela verticalmente hacia la cornisa desde su encuentro con el suelo, aumentando la tensión perspectiva desde el exterior. El movimiento de la lámina es armónico y complejo, adaptándose al empuje de las necesidades funcionales de su interior, como la caja de resonancia de un laúd.

Funcionalidad

El programa se distribuye en cuatro plantas. En la planta de acceso se sitúa la consejería y el auditorio, en la segunda la biblioteca, la administración y parte de las salas de ensayo. En la tercera y la cuarta se encuentran la sala de danza y el resto de las salas de ensayo. Todas los espacios disfrutan de luz natural y mantienen las dimensiones y geometría que favorece su función sin verse afectados por la forma exterior del edificio. La planta baja se eleva 0.90 cm de la calle y el vaso del auditorio se impermeabiliza para evitar inundaciones. En el patio de entrada se habilita una polea para el movimiento de instrumentos de gran tamaño. El auditorio tiene un espacio de carga y descarga desde la calle.

Acústica

El encuentro entre la geometría de las salas y la del cerramiento crea diferentes patios verticales de entrada de luz que generan espacios para la captación de luz cenital. El muro exterior de hormigón de 25 cm de espesor está tan sólo perforado por piezas de vidrio prensado de 12 cm de diámetro que, junto a las dobles cámaras de vidrio de los lucernarios de la cubierta, permiten un aislamiento acústico excepcional. Ello favorece la independencia de los espacios de ensayo y genera una adecuada protección acústica a las viviendas adyacentes. Cada sala dispondrá de paneles absorbentes de madera con lana de vidrio en paredes y techo y unas cortinas móviles. Mediante su movimiento, cada espacio dispondrá de una acústica variable de acuerdo a su ocupación. Proponemos un edificio de cálidos interiores que sea hermético y respetuoso con la ciudad. La única música que se trasmitirá hacia la calle será la escrita sobre su fachada.

Espacio urbano

No compite la escuela de música con el Zelaieta Zentroa. Hacia el este no es mas que un elemento de remate de su importante fachada. Se  evita proponer un pequeño edificio con tres fachadas y trasformarlo en una construcción institucional de una única fachada de 50×15 m2 orientada al norte. Por la continuidad material y formal de su superficie ésta se podrá contemplar casi de una sola vez. El movimiento de la lámina produce un gesto de apertura en la calle Txiki Otaegi que hace que ésta se extienda hacia la parque Zelaieta con mayor naturalidad, creando una nueva semiplaza que constituye un pequeño episodio urbano. Ese espacio dispondrá de nuevo mobiliario urbano y puede ser un lugar con nombre propio, la Musica-eskolako plaza, un espacio que el nuevo edificio regala a la ciudad.

credits

architect: Ulargui Arquitectos  |  client: Unknown  |  status: Competition (2015)  |  competition: Nueva Zubiaur Musika Eskola  |  location: Amorebieta-Etxano, Spain (43.220423, -2.735154)  |  climate: Oceanic / maritime, Temperate  |  material: concrete  |  environment: Park  |  visualizer: Studio  |  scale: 1.000 m2 medium  |  types: education, school  |  views: 1.575

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