• Odisea: Centro de Artes en la antigua Fábrica Cros

  • 2334-JPI-ES-2017
  • by Julio Picatoste

Las rías

Históricamente el desarrollo de las ciudades en la costa gallega ha estado ligado a la figura de las rías, individualmente como en su conjunto. El crecimiento y uso de la ría tiene lugar tanto en edificación, aprovechamiento económico, con la aparición de industrias en su borde; como con su relación con el ocio y el paseo, conectando así diferentes espacios naturales y desarrollando actividades a lo largo de su costa.

El paseo, la ciudad

Es en este punto de O Burgo, donde el ocio, el paseo, la industria y la ciudad se unen, donde surge el proyecto. En un lugar desierto, en desuso, con una antigua fábrica de abonos de la que solo queda su esqueleto reforzado, vacío desde hace años y al que por sus cualidades volumétricas y materiales se le presuponen cantidad de posible usos diferentes en el futuro.

Se da una mala conexión con la ciudad por varios motivos: el paso de las vías del tren, que a cota inferior en este tramo, suponen una brecha en el suelo impidiendo el paso y así la relación directa entre los dos espacios; el otro, la diferencia topográfica de unos 4 metros desde las fábricas y el paseo al nivel de las viviendas unifamiliares ya a cota de ciudad, mal resuelto, o sin revolver, en un espacio vacío.

Por otro lado, se detecta que estas viviendas que bordean el solar se enfocan hacia la ciudad en lugar de girarse y abrirse hacia la costa, dejando el frente sin actividad, ni miradas que potencien el lugar.

La propuesta

A nivel urbano, el proyecto toma el solar vacío con las fábricas como el final del recorrido del paseo justo antes de su encuentro con el antiguo puente romano que conecta O Burgo con O Temple, dos entidades que por su cercanía y funcionamiento se acaban entendiendo como uno.

Siguiendo la lógica de los paseos de la ría, en los que al recorrido lineal de la costa se le añaden bolsas de actividades que lo dinamizan (jardín botánico, pistas deportivas, parques infantiles…), se propone terminarlo con un equipamiento cultural, de creación, producción y exposición de arte. Continuar el uso productivo de la antigua fábrica, con un uso más enfocado a la sociedad, llenando un vacío de este tipo de equipamientos a nivel metropolitano.

Se redefine el límite entre las viviendas y la fábrica, dejando un espacio de carácter más doméstico, pero público, delante de las casas, y un gran espacio en forma de U que recoge toda la actividad desde el paseo. En este nuevo límite se soluciona la diferencia de cota mediante una rampa a la que se le adhieren cuatro nuevos volúmenes del equipamiento, dando la nueva fachada con actividades hacia el agua.

El lado contrario de las fábricas al nuevo espacio público es un nuevo desarrollo de edificios de viviendas y un hipermercado que carecen de interés y al que la propuesta se alinea sin volcar ninguna mirada innecesaria. El esqueleto, ya rehabilitado y reforzado, se entiende no en el sentido romántico del gusto por la ruina o lo muerto, mirado desde la distancia, sino como una ruina reactivada, revivida a la que darle uso desde el conocimiento y respeto, por su valor intrínseco como “cosa existente”, su valor arquitectónico como representación del patrimonio industrial, y por su valor material como estructura previa de la que aprovecharse.

De esta manera, se siguen dos estrategias: conectar los tres esqueletos creando un recorrido, un paseo, que ponga el edificio entero en funcionamiento y se pueda entender entero como una misma máquina; y sacar el máximo partido de la capacidad estructural del edificio, resultando en una estructura colgada de vigas Fink y perfiles tubulares de acero que deja la planta baja libre y crea el recorrido en altura, más una viga puente que une la torre con la nave intermedia.

A su vez se trata de dejar las naves con un vacío que permita reconocer el volumen original para lo cual el edificio va tomando diferentes formas en cada una de las tres naves respetando y adaptándose a la estructura tanto el esqueleto de hormigón como los refuerzos de acero resultando en giros y cambios de cota marcados por la necesidad de apoyarse en vigas o pasar a través de pórticos.

El centro

A nivel de programa, se organiza en un punto de acceso y recepción en la nave intermedia, con jardín amurallado, a través de una escalera exterior que evidencia el acceso desde el paseo, y desde el cual se distribuyen hacia un lado los usos de exposición, con el puente que mira hacia la ría y dos salas para usos temporales; y la zona de creación con los talleres en varios pisos en la nave de mayor tamaño, que funciona como una gran caja de policarbonato con un patio intermedio a la que se le incrustan unos talleres que se asoman a través del esqueleto hacia el espacio público.

Los talleres se distribuyen según su función (escultura, fotografía, dark room, software, hardware…) y la orientación y necesidades lumínicas o de protección que se ajusten más a cada uno. Los volúmenes exteriores adoptan los usos más independientes como plató, sala de actos, cafetería y project room.

credits

architect: Julio Picatoste  |  client: Unknown  |  status: Academic Project (2017)  |  location: O Burgo, Spain (43.317601,-8.364032)  |  climate: Oceanic / maritime, Temperate  |  material: concrete  |  environment: Industrial  |  visualizer: Antonio Reboredo  |  scale: large  |  types: commercial, cultural, cultural center, factory, refurbishment  |  views: 2.559