El Bosco creó a principios del siglo XV una de las obras más enigmáticas de la historia de la pintura. A lo largo de la historia sus criaturas imaginadas han provocado la fascinación de diferentes generaciones, una obra en la que la representación del mundo se despliega en un tríptico con las visiones del paraíso y del infierno solapadas sobre el mundo terrenal, un mundo donde esas diferentes realidades imaginadas tienen lugar.

La localización del parque se sitúa en la intersección entre la zona vivienda y la industrial, del que el proyecto actuará como bisagra conectora. Por otro lado el proyecto propone ampliar el área de intervención para que esta función conectora se amplíe enlazando con la zona agrícola de Peligros en fases futuras.

Por otro lado se producen otra serie de despliegues. El diseño del jardín se articula mediante senderos peatonales y deportivos que dejan superficies de jardín en torno a ellos, así como plataformas polivalentes vacías pensadas a nivel dimensional para ubicar usos de la ciudad: torneos deportivos, ferias, exposiciones al aire libre, mercadillos, verbenas, huertos urbanos,etc…

El parque se convierte en un tríptico, que como El Bosco en el Jardín de las Delicias, une estos tres mundos de lo urbano: La vivienda, la industria y la agricultura.