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La restauración y creación de un nuevo programa para la Torre de San Miguel, en el Cabo de Gata (Almería) pasa por la construcción de un nuevo elemento linear entre lo natural y lo construido. El elemento recuerda un astillero, que nunca estuvo ahí pero, que sin embargo, podría haber estado.

La propuesta se fundamenta en la aproximación de dos figuras de significados, raíces y materialidades antagónicas para crear contraste entre ellas. La claridad y búsqueda de un significado más vívido que refuerce la relación con el entorno y la identidad de la torre defensiva frente al mar.

Antígona

Antígona es una contraposición de estados y elementos. El proyecto pasa por una ordenación integradora del lugar, respetando los elementos existentes de valor natural, paisajístico y patrimonial, pero también por la creación de un nuevo elemento construido, en contraposición formal con la torre. Un nodo entre los dos caminos existentes, un eje de cierre o límite de la hilera de pequeñas construcciones de playa existentes, una pieza baja de madera quemada frente a una torre que parece emerger como un castillo de arena.
Por otro lado, la eliminación de añadidos o falsos históricos y la sustitución de estos por otros más respetuosos con el patrimonio, que ayuden a revertir la memoria y estado actual de deterioro del a torre. En este sentido, al derribar el muro perimetral (años 80), se consigue una relación más natural entre la Torre de San Miguel con la playa.

En el espacio circundante entre ambos (torre y balnearios) se opta por la regeneración de la playa mediante limpieza y plantación de vegetación psamófila (adaptada a sustratos arenosos con tolerancia a la salinidad). Especies arbustivas y comunidades vegetales herbáceas, muy abiertas y bajas, que ayudan a integrar y marcar recorridos entre ambos edificios. Los ejes de estas circulaciones son de arena compactada o deck. También, a modo de hitos, existen elementos de piedra arenisca y pizarra como el escalón de entrada principal o los bancos, colocados buscando las vistas del Mediterraneo y el Cabo de Gata.

La circulación de tráfico rodado se limita al lado oeste del área de intervención , dónde se ha previsto una zona de aparcamientos más ordenada para dar solución a necesidades reales de comunicación y movilidad existentes en la playa. La continuidad y futuro de esta propuesta pasa por una limitación puntual (más restringida) de la zonificación Parque Natural del Cabo de GataNíjar, quedando el nuevo elemento linear (balnearios) como límite de la zona B4 (Playa Urbana), y el lado Este de la torre como playa recuperada con vistas al Cabo de Gata y el Parque natural.

En cuanto a la materialidad del proyecto, se ha optado por una limpieza general a través de técnicas superficiales suaves para la torre y la recuperación y consolidación de morteros calcáreos mediante inyecciones y revocados. Para los interiores y vanos de la Torre de San Miguel, se ha optado por ventanas, portadas y pavimentos en madera de pino pulido con barniz acuoso, mientras que en los exteriores (cubierta y acceso) se plantea con estereotomía de piedra arenisca, buscando la claridad formal y pictórica frente a la nueva pieza de Balnearios, más desdibujada y materializada en madera de ciprés con tratamiento carbonizado.