La propuesta de diseño para el TIP se aborda en tres niveles de escalas:

Envolvente Urbana

La zona del Terminal Portuario aparece como el elemento terminal de la costanera existente y punto de prolongación de la misma hacia el sur. Dentro de este recorrido se propone una familia de cinco hitos relevantes que comparten aspectos comunes en su geometría y expresión arquitectónica. Estos se ubican como puntos de remate en la prolongación de las calles perpendiculares:

– Hito Calle Bellavista: Se propone una plataforma de skatepark para la práctica del deporte. El nivel del programa se plantea como una extensión del borde de modo de no interferir con las vistas al horizonte.

– Hito de Guillermo Perez de Arce : El actual borde se encuentra en estado de abandono, dignificar el acceso a la playa se transforma en la oportunidad de recuperar este territorio para la ciudad como espacio público para el ocio.

– Hito Calle Serrano: Se propone un programa de deportes náuticos (casa de botes) que se encuentra bajo la cota del paseo de borde con acceso directo al mar. Su cubierta al mismo tiempo se transforma en un mirador público.

– Hito Oscar Viel: Se propone un programa de restorant turístico que permita su uso todo el año, además de una zona de expansión al aire libre durante los cortos meses de verano.

– Hito Plaza del Viento: como remate final del recorrido se propone una plaza dura abierta que se encuentra flanqueada por muros cuyas caras protegidas del viento asumen el rol de bancas abiertas a distintas orientaciones.

La materialidad del recorrido propuesto expresa sus usos siendo la ciclovía del borde externo de asfalto contenido en soleras de hormigón, el recorrido peatonal de adoquín de piedra gris, y en las zonas de terraza deck de madera. La zona del terminal abre su perímetro como espacio público recuperando e integrándolo a la ciudad.

Recinto Portuario

El ordenamiento del recinto portuario busca optimizar funcionalmente su uso y al mismo tiempo mejorar su relación con la ciudad. La propuesta conserva las antiguas estructuras de hormigón de las naves de bodegaje y las une en un solo elemento para albergar un nuevo programa cultural de museo naval abierto a la ciudad. Para ello se propone trasladar y ampliar la muestra del actual Museo Naval y Marítimo ubicado en Avenida Puerto Montt.

Su acceso se relaciona directamente con el paseo de borde animando el espacio publico con material vegetal. La espacialidad de los marcos originales es amplificada mediante una sub-estuctura de acero que ilumina generosamente el interior y a la vez homologa la altura del Terminal de Pasajeros para integrarlo a una misma acción arquitectónica.

El ex edificio de Aduanas (EPA), en tanto, queda adelantado en una posición protagónica como elemento significativo del conjunto, y su ampliación ocupa el coronamiento del volumen como una prolongación acristalada que subraya su presencia.

El espacio de bodegaje liberado por la ocupación del Museo Naval, es restituido por una barra más funcional que contiene el patio de maniobras. Su materialidad es de acero revestido en planchas de metal corrugado y ocupa toda la extensión del borde poniente. Una extrusión vertical de este mismo cuerpo se levanta en su extremo norte junto al muelle, como único elemento vertical del conjunto, haciendo referencia formal de un faro como puerta de entrada a la región.

TIP

Si bien el terminal internacional de pasajeros está planteado como una unidad totalmente independiente en funcionamiento y volumetría, en su conjunto con el propuesto Museo Naval y la prolongación visual de la Avenida Independencia, constituyen un conjunto unitario e indisociable que celebra el encuentro de la ciudad con el mar como homenaje al quinto centenario de la primera circunnavegación del orbe. En este punto central se re ubica el histórico “reloj del estrecho”

El TIP está propuesto como un prisma que “levita” en el predio para dar continuidad visual desde la ciudad al Estrecho de Magallanes. Deliberadamente se han evitado los desniveles y se ha continuado la materialidad de adoquines de piedra del exterior en el interior para reforzar el carácter de espació público protegido por un perímetro acristalado de termopaneles plegados.

El primer nivel está concebido como un gran espacio multifuncional que permite alojar todas las funciones propias del terminal (SAG, Sernatur, Aduana, Autoridad Marítima, etc.) y un salón de eventos de doble altura que eventualmente puede incorporarse a la planta libre como un mono-espacio, con el fin de albergar actividades públicas diversas, sobretodo en la temporada baja cuando no hay cruceros.

Inmediatamente sobre el nivel de la planta libre, un prisma de estructura metálica descansa sobre apoyos cilíndricos de hormigón armado. Un perímetro de aluminio sigue los pliegues transparentes del primer nivel, creando la ilusión de un volumen flotante al cual se accede por escaleras interiores en puntos de conexión específicos.

El programa cerrado del segundo piso contiene el núcleo de servicios públicos asociados al terminal, como comercio, administración y el restorant. Este es el único punto donde se abre selectivamente la vista al mar como única ventana.

El terminal está rodeado en todo su perímetro por espacio público de libre acceso, restringiendo naturalmente las zonas del terminal portuario. El conjunto entiende las circulaciones tanto peatonales como de bicicletas, como una continuación y prolongación del paseo de borde. La zona de circulación de taxis y buses queda claramente definida y abierta a la ocupación temporal para otras actividades en temporada baja.

Los principios de sustentabilidad considerados se basan en el aprovechamiento natural de la luz natural, un adecuado control térmico en de sus cerramientos y la acumulación de calor mediante el efecto invernadero, y ventilación cruzada en los cortos meses de verano.