Este proyecto se desarrolla con la intención principal de concretar un prototipo de vivienda digna, con cualidades arquitectónicas, tanto estéticas como funcionales, que sean óptimas para familias de escasos recursos. Se anhela brindar una posible solución a la “falta de atención al diseño arquitectónico” que comúnmente, envuelve a los proyectos de este tipo. Con tal de proporcionar un modelo, con cualidades estéticas agradables, funcional, autónomo, con implicaciones sociales y culturales positivas, sustentable y, además, económico. Asimismo, se aspira a explorar los alcances y posibilidades, en términos arquitectónicos, que proporcionan la tipología de “vivienda mínima” –en este caso particular, en una zona montañosa–.

En este caso la propuesta surge a partir de la relación entre tres volúmenes; dos de ellos proyectados para contener actividades de carácter privado, y, el restante diseñado para albergar situaciones de índole pública-familiar. La totalidad de la propuesta, se asienta sobre pilotes, con la intención de disminuir la huella de la construcción, así como, una medida preventiva ante situaciones de inundación u otros acontecimientos similares. Asimismo, el proyecto se desarrolla con la intención de que la mayor parte de sus actividades se encuentren en un solo nivel –por motivos de inclusividad–.

El primer volumen (público familiar) –volumen principal de ahora en adelante– lo constituye una superficie de 3,4 metros de ancho por 6 metros de largo, dando un total de 20,4 metros cuadrados. Los cuales se habilitan para que se lleven a cabo actividades que incluyen, entre otros: cocinar, trabajar, comer, o simplemente, interactuar con las otras personas que habitan la vivienda. Este espacio se caracteriza, por ser un volumen sencillo, ligeramente más alto que los otros dos, y, cuyos cerramientos se visualizan como elementos translucidos; en este caso por medio de ventanas y puertas corredizas. Lo anterior, con la intención de dotar a este espacio en particular, con un sentido de amplitud característico, lo cual, se ve reflejado en la altura de su cubierta, en la gran cantidad de luz que ingresa y las múltiples aperturas que se ubican en sus paredes. En este lugar de la vivienda, se ubica el mueble de cocina, en donde además de almacenar los implementos necesarios para llevar a cabo la actividad de cocinar, cuenta con espacios destinados para guardar, donde se contempla un área particular, para una mesa plegable y varias sillas, de igual manera plegables (ambas piezas de mobiliario se diseñan exclusivamente para el proyecto). Esto, permite que el espacio responda a diversas temporalidades, así como, a diversas necesidades. Además, dado a que este volumen cuenta con tres tipos de puertas corredizas (ingreso principal, ingreso desde la parte trasera, apertura hacia el jardín) y tres pares de ventanas, no solo permite el paso constante de luz, sino, que también permite la ventilación continua del espacio.

En cuanto a los otros dos volúmenes –volumen A y volumen B, de ahora en adelante–, ambos destinados a contener actividades de carácter más privado, se tiene acceso a los mismos a través del volumen principal. Cada uno de estos, se estructura a partir de la unión de dos tipos de espacios, el primero corresponde al área de dormitorios y el segundo, a un núcleo húmedo (baño o cuarto de pilas). Asimismo, ambos, tanto el A y el B, se proyectan en una superficie de 3 por 3 metros para la parte habitacional –en total de 9 metros cuadros por dormitorio–. Esto proporciona espacio suficiente para colocar una cama de 1,4 por 1,9 metros –como en el caso del volumen A– o dos de 1,0 por 1,9 metros –como en el caso del volumen B–, además, permite ubicar un closet grande, e, incluso, quedan áreas libres dentro de la habitación.

También, cada habitación cuenta con una puerta corrediza, la cual, permite ventilar el espacio, que se ilumine de manera natural, y habilita un contacto más directo –o indirecto, de acuerdo con las necesidades que se presenten– con el medio en el que se inserta el proyecto –en este caso, la región montañosa–. Luego, con respecto a los núcleos húmedos en cada volumen, ambos son de 3 por 1,4 metros –en total 4,2 metros cuadrados por núcleo húmedo–. Estos cuentan con paneles de madera, que tanto abiertos como cerrados, permiten que se ventilen constantemente dichos espacios y que además ingresen grandes cantidades de luz natural en los mismos. En el volumen A, se ubica el área de baño, la cual cuenta con un lavatorio, un inodoro, una ducha y dos muebles de almacenamiento; en el volumen B, se encuentra el cuarto de pilas, en donde además de la pila y dos muebles de almacenamiento, se deja un espacio libre para muebles, tender ropa, o como prevista para colocar equipos de limpieza especializados –tipo lavadora o secadoras automáticas–.

Finalmente, la sumatoria de los tres volúmenes da como resultado un total de 46,4 metros cuadrados (20,4 + 13,2 + 13,2 metros). Asimismo, la propuesta aprovecha el área de la cubierta como una terraza (sobre el volumen principal) con tal de continuar con la lógica de ser un espacio de índole público. Por otra parte, sobre los volúmenes A y B, se proyectan losas verdes, las cuales, no solo funcionan como un valor estético, sino que además permiten el cultivo de especies de plantas pequeñas – pueden utilizarse como pequeñas huertas– así como favorecen el proceso de captación y filtración de aguas pluviales para usos domésticos y se desenvuelven como aislantes térmicos naturales.

En cuanto a la escogencia de los materiales y el sistema constructivo, se busca implementar aquellos que permitan disminuir el impacto ambiental, que sean fáciles de desplazar y que además se reduzcan costos. Empero, de la misma manera, se busca la utilización de materiales que puedan ser empleados con sus acabados naturales, generando una relación entre el aspecto “crudo” de los mismos, en armonía con algunos colores empleados y el entorno que rodea al proyecto. Por lo tanto, se propone trabajar con materiales como la madera –debido a sus propiedades físicas y mecánicas, así como por su valor estético– las laminas de zinc –dado a su facilidad para ser instaladas y con tal de revalorizar su condición de material empleado en construcción de este tipo– así como algunos detalles tanto en ladrillo, únicamente se utiliza en un muro –pueden ser reciclados, y, se emplean principalmente por su valor estético, sus propiedades físicas y la facilidad para ser instalados y desplazados– como en concreto, empleado en la edificación de los pilotes y en las escaleras de ingreso –las cuales, si se considera necesario pueden ser remplazadas por un rampa–.

credits

architect: José Daniel Picado García  |  client: Unknown  |  status: Competition (2019)  |  clasification: finalist  |  location: San José, Costa Rica  |  climate: Hot, Tropical  |  materials: brick, glass, wood  |  environment: Undefined  |  visualizer: Enigma Design Studio  |  scale: 46 m2 extrasmall  |  types: house, residential  |  views: 773