Biblioteca y Centro de Interpretación en la Muralla de Cambrils
0799-SPC-ES-2013
Architect: Sara Picazo Clarke
Status: Academic
Visualizer: Studio
Scale: 2.559,5 ㎡ Medium
Types: Education, Library

Emplazamiento y programa

El proyecto se sitúa en Cambrils, un pueblo de la costa de Tarragona. Concretamente en su casco antiguo, que se encuentra en el interior del territorio y al lado de la riera. Aunque es poco valorado, éste posee el encanto y la belleza propios de los núcleos históricos y, además, conserva parte de la muralla medieval que antiguamente rodeaba el pueblo.

De hecho, la historia de este casco antiguo es muy interesante ya que su sistema defensivo también contaba con una contramuralla. Un muro de las mismas características que la muralla construido a 2 m hacia el interior del pueblo. De este modo se creaba un corredor entre muros que permitía la rápida evacuación de sus habitantes en caso que se produjera un ataque. Sin embargo, con el tiempo este espacio dejó de utilizarse y, en el siglo XVIII, las autoridades dieron permiso a las casas para colonizarlo. Así pues, hoy en día este corredor no se conserva como tal; con todo existen muchas trazas que permiten detectar su existencia en el pasado.

El solar en el que se proyecta el edifico está constituido por una serie de vacíos que se encuentran en las dos últimas manzanas del pueblo, las cuales limitan precisamente con los restos de la muralla.

El proyecto pretende  cumplir dos objetivos: revitalizar el casco antiguo y revalorizar el muro medieval. Es por este motivo que se construyen una Biblioteca para el barrio y un Centro de Interpretación cuya finalidad es difundir el conocimiento del patrimonio histórico de Cambrils.

Proyecto

El concepto del edificio se construye alrededor de dos premisas muy claras:

– Recuperar el espacio de 2 m de ancho que antiguamente había entre muralla y contramuralla: el Intervallum.
– Crear un telón de fondo que ayude a enfatizar y a destacar la muralla en un primer plano.

Por otro lado, también debe resolverse la continuidad de la muralla, ya que existe un tramo de casi 23 m en que el muro está derruido.

En todo caso, el reto principal del proyecto es trabajar la relación entre el edificio y la muralla. Se debe hacer hincapié en que ésta ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de los siglos y que, por lo tanto, presenta varias alturas y geometrías así como diferentes oberturas a lo largo de su trazado.

La relación visual con el muro puede ser básicamente de tres tipos:

– Se mira a través de la muralla.
– Se mira por encima de la muralla.
– Se mira la muralla.

Por otro lado, se intenta que el Intervallum sea un espacio continuo y cambiante. Históricamente, éste ha estado cubierto y descubierto, se ha utilizado como lugar de paso cuando se usaba para escapar del pueblo y como lugar de estancia cuando las casas lo colonizaron. Éstas son precisamente las cualidades y condiciones espaciales que el proyecto pretende recuperar. Así pues, el Intervallum está constituido por una sucesión de espacios diversos:

– Espacios exteriores, como patios entre muros donde “estar”, como espacio de recorrido o como terraza en planta primera.
– Espacios interiores, como espacios a doble altura o no, estáticos o dinámicos.

Hay que decir que este espacio de 2 metros siempre está marcado con un cambio de sección excepto donde el edificio entra en contacto con la parte de muralla restituida. En este punto, el forjado de planta primera se prolonga y se crean unas terrazas con vistas a Plaça del Setge.

La continuidad del frente medieval allí donde fue derribado se resuelve a través de dos muros de hormigón de acabado rugoso. Éstos  dejan un espacio entre sí creando de este modo la entrada principal a la biblioteca.

En cuanto a la volumetría, el edificio presenta dos plantas cuando da fachada a la muralla y, en cambio, se resuelve con una planta baja cuando entra en contacto con el “detrás”, es decir, con las casas y calles del casco antiguo. Por otro lado, la creación de patios es esencial para el correcto funcionamiento e iluminación de los espacios interiores. En la biblioteca, uno de estos patios llega a la calle Castlà creando una pequeña plaza de acceso al equipamiento.

Estructura y construcción

La estructura del edificio se compone de forjados de losa maciza de hormigón, para absorber mejor las irregularidades de la planta, y de pilares HEB 180. La decisión de utilizar pilares metálicos es una cuestión puramente estética: el antiguo muro se contrapone fuertemente al perfil prefabricado de acero.

Por otro lado, cabe decir que cuando el Intervallum se convierte en un espacio interior, éste se cubre con una cubierta de vidrio, la cual garantiza su iluminación.

Y por último, la decisión de utilizar un acabado de estuco blanco se basa en la voluntad de que el edificio se convierta en un telón de fondo que ceda el protagonismo a la muralla.

Post date: 14/12/2013 | Views: 3.293