La parcela, totalmente plana y situada en los límites de la población, presenta un entorno de crecimiento incierto que dificulta la idea de pensar en una construcción abierta a su entorno. Es por ello que la propuesta busca fundirse con el espacio verde adyacente, a partir de una arboleda racionalizada al extremo de convertirse en patrón director de una planta a la que da orden arquitectónico, a la vez que permite controlar y modular el exigente clima extremeño. Así el paso del tiempo, ahora herramienta de proyecto, influye en la imagen y control del edificio.

Los elementos son aquí la tapia y el árbol. Las 60 habitaciones del programa, unidad básica conceptual de la propuesta, se organizan en un anillo perimetral de dos plantas.

Cada una con su pequeño patio rodea los espacios de mayor concurrencia, tales como salones, bar, comedores y salas de ocio. Estos son a veces de doble altura, integran lucernarios, más patios dentro de sí, y como siempre, la presencia de ese bosque que se ha metido en el interior para hacer desaparecer el edificio.

El edificio no es al final otra cosa que una tapia blanca, levantada del terreno para dejarlo respirar. El terreno pertenece al bosque, no al edificio.

credits

architects: Jaime Aballí, Pau Vidal  |  collaborator: Ava Costa  |  status: Competition (2009)  |  competition: Hospedería de turismo en Villafranca de los Barros  |  clasification: 2 rang  |  visualizer: Studio  |  scale: 3.975 m2 medium  |  types: hotel, residential  |  views: 4.975

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e2b arquitectos | Jaime Aballí, Pau Vidal | ETB Studio