Territorio e implantación urbana

El municipio de Puente de Génave se inserta en la Sierra de Segura, dentro de un territorio caracterizado profundamente por la presencia de un paisaje agrícola antropizado a través del cultivo del olivar, que a lo largo de los años ha consolidado una imagen inconfundible de este entorno. El olivar como sistema de colonización del territorio, como suma de unidades estrechamente vinculadas por leyes internas de implantación, adaptación a la topografía, optimización del riego, los vientos y el soleamiento, se nos muestra pues como el entorno idóneo para  la implantación del nuevo espacio museístico Santiago Idáñez, el cual nos devolverá a su vez una lectura reinterpretada del olivar. Frente a la mirada lejana de los olivos como paisaje y fondo, la implantación del nuevo museo nos ofrece la posibilidad de lanzar miradas al territorio a través de ellos, desde dentro del olivar.

El nuevo espacio museístico Santiago Ydáñez se integra como una “parada” más dentro del circuito artístico-creativo de Puente de Génave, constituyéndose como una actuación de escala urbana que refuerza y consolida la idea de una “promenade” artística apoyada en el río Guadalimar y el arroyo Peñolite, una concatenación de ámbitos insertados en la trama urbana del municipio, con aspiración a convertirse en “plataforma” interactiva de creación artística, intercambio y contemplación museística. La intervención no busca atraer solamente a espectadores pasivos de arte, sino a agentes participativos, actores de una representación museográfica viva y productora de contenidos, que consoliden a Puente de Génave como un foco de referencia en la producción cultural.

Configuración básica

La configuración prográmatica y formal de la propuesta, tomando como referencia tipológica las construcciones rurales tradicionales andaluzas, responde a la intención de “enclaustrar” una porción del olivar en el que se asienta, aislando este fragmento de territorio y descontextualizándolo del conjunto, generando como resultado una suerte de “patio” programático de carácter cultural, en torno al cual se desarrollará la totalidad del programa museístico demandado. Así pues, el conjunto de usos y actividades que conformarán el nuevo museo se acomodan y ordenan en un perímetro construido mediante crujías de ancho variable en función de los requerimientos funcionales de las distintas familias de espacios (expositivos, servidores, productivos-interactivos, de gestión cultural, etc), envolviendo y trazando los límites de este patio central, abriéndose a él, y a través de éste, hacia el pueblo.

Desarrollo programático

El patio se constituye como el núcleo o corazón del museo, y en torno al mismo se desarrolla toda la actividad del edificio, el cual se relaciona con él a través de una piel que se hace permeable con la finalidad de procurar la entrada controlada de luz, aire y vistas  al interior según demanda. Pero además, este espacio podrá ser utilizado a modo de “plaza” cultural, acogiendo actividades artísticas y creativas durante todo el año, conferencias y eventos, fomentando la idea de museo al aire libre y recorrido cultural dentro del municipio.

La llegada a este patio desde el pueblo se realiza siguiendo el curso del Arroyo Peñolite, cuya ribera se recuperará como un espacio verde urbano de transición que integrará las áreas de estacionamiento de vehículos, y un trazado peatonal combinado con el carril de ascenso de autobuses y vehículos de mantenimiento y logística que, arrancando desde esta ribera y transitando por entre el olivar existente, nos depositará en el patio del museo. Una vez allí, la mirada al territorio podrá ser devuelta a través de un mirador, que vincula de manera directa el patio o corazón del proyecto con Puente de Génave.

Los espacios expositivos principales del museo (sala de exposiciones permantentes, sala de exposiciones temporales y sala de artistas invitados) se perfilan como una concatenación de vacíos o bolsas de actividad incrustradas en la crujía principal del edificio. Son ámbitos de rango superior de carácter eminentemente contemplativo, de configuración versatil y facilidad de acomodo a distintos modos expositivos.

Rellenando el espacio entre estas bolsas expositivas, encontramos una suerte de ámbito de carácter intersticial que constituye un colchón programático y de transición, y que envuelve las áreas expositivas principales amortiguando y tamizando la relación de éstas con el exterior. Este ámbito de deambulación entre salas se caracteriza por su vinculación directa con el patio, filtrando la entrada de luz y vistas, y por ofrecer una serie de espacios enlazados cuyas dimensiones permiten servir de soporte para exposiciones temporales de pequeño formato, al mismo tiempo que acota ámbitos estanciales y de relación que invitan a la lectura o el estudio, en estrecha relación con la actividad museística.

Con la finalidad de potenciar la idea de museo como espacio dinámico e interactivo y fomentar la creación artística, la propuesta incorpora, además del programa museístico demandado, una batería de espacios localizados en la crujía norte del edificio que funcionarán como talleres en régimen de alquiler, ofreciendo así a los artistas locales emergentes o visitantes una plataforma de trabajo que al mismo tiempo repercutirá de manera directa promoviendo la idea de museo como espacio de uso y actividad contínua no restringida a la mera contemplación de las obras expuestas. Junto a estos talleres de trabajo, en planta alta se reserva asimismo un espacio abierto acotado, a modo de patio de esculturas, preparado igualmente para servir de soporte eventual de actividades creativas al aire libre.

Esta zona de talleres, conjuntamente con la mediateca-biblioteca, la cafetería y los espacios reservados para actividades de base y mirador que configuran la totalidad de la crujía norte del edificio, están agrupados y programáticamente diferenciados de las zonas expositivas propiamente dichas, para facilitar así su sectorización y posibilidad de funcionamiento autónomo, con horarios y régimen de apertura independientes del resto del edificio.

Así pues, el conjunto de los ámbitos públicos que configuran la propuesta se desarrolla como un anillo prográmatico concatenado en torno al patio central, completándose el programa con los espacios técnicos, de restauración, logística y almacenaje en planta semisótano, con acceso rodado para vehículos de mantenimiento y carga-descarga, y los servicios de gestión cultural y administración en planta primera.

credits

architect: Arias Recalde  |  team: Luis Gonzalo Arias Recalde, Jorge MIngorance Alonso  |  collaborator: Cristian Eugen Boz  |  status: Competition (2011)  |  competition: Museo Santiago Ydáñez  |  visualizer: Studio  |  scale: medium  |  types: cultural, museum  |  views: 2.338

same competition (+6)

Arias Recalde | ARX Portugal Arquitectos | Juan Domingo Santos | Jorge Ruiz Boluda | Ipiña + Nieto arquitectos | Undefined Office | José Jaraiz