El sector de la Font de Baix se inscribe en una grieta que atraviesa la geografía rocosa característica de Begur, y que conecta el interior con el mar. La propuesta se inserta en este recorrido y busca ante todo garantizar la continuidad, ya sea física como visualmente. Intervenir en este ámbito pasa por interpretar la lógica histórica de construcción del territorio, en la que los terrenos en pendiente se hacen practicables gracias al levantamiento de “bancals”, muros de contención de piedra seca perpendiculares a la pendiente. Este aterrazamiento no es exclusivo de los suelos agrarios, sino que también está presente en la parcelación de los jardines de las casas de indianos que se hallan en el centro histórico de Begur.

Con estas premisas se propone un giro del cuerpo edificado respecto al previsto por el planeamiento, y se proyecta un edificio longitudinal, orientado a sur y que se adhiere a la medianera norte del solar, con una fachada principal orientada al espacio público.

Este último no se plantea como una plataforma horizontal única, sino que se considera prioritaria la adaptación a la topografía existente y garantizar la conexión entre las cotas superior e inferior del sector. Se resuelve con un conjunto de bancales que permiten una transición suave entre ambos niveles. El aparcamiento soterrado planteado en las bases no ocupa la totalidad del ámbito con tal de garantizar una mínima superficie permeable vegetal.

Se trata de un ejercicio de adaptación topográfica que favorece la multiplicidad de usos de los espacios libres, que responden a materialidades diversas, con una gradación en su coeficiente de permeabilidad.

El edificio se concibe como un frente edificado en la medianera norte, que oculta el muro de contención de los edificios vecinos y distribuye el programa a lo largo de su longitud. Se trata de una estructura regular, de luces controladas y que se adapta a los gálibos marcados por la normativa urbanística. Con el motivo de integrar las irregularidades del límite de la parcela, el edificio se retranquea de manera que aparece un patio posterior que permite una correcta ventilación e iluminación de todos los espacios interiores. La fachada principal queda definida por aperturas regulares, de proporción vertical y acabado terroso.

Las circulaciones se plantean a lo largo de la fachada o a través del patio, de modo que el proyecto resulta un gran contenedor de actividades, en las que se inserta el programa funcional requerido, pero se garantiza la adaptabilidad a futuros cambios más adelante. Estos espacios desarrollan a su vez un papel clave en el comportamiento climático del edificio, funcionando como elementos captadores en invierno y espacios ventilados en verano.

El espacio público también juega un papel activo en el condicionamiento ambiental y el funcionamiento ecosistémico del entorno. La disposición de los bancales sobre el aparcamiento y la reserva de suelo permeable garantizan la absorción del agua, su acumulación y su infiltración sin alterar el ciclo natural de este ámbito. Se busca así evitar el sobrecalentamiento de las superficies, minimizando el efecto de Isla de Calor Urbana (UHI). La preservación y replantación de la vegetación existente permite disfrutar des del primer momento de espacios en sombra frescos en verano.

Se plantea, en definitiva, un proyecto que toma consciencia del lugar en el que se sitúa, que nace de la lectura histórica del entorno y que defienda un planteamiento del espacio público permeable, vegetal, fluido y accesible.

credits

architect: andrea + joan arquitectes  |  team: Andrea Capilla, Joan Martí  |  collaborator: Carolina Capilla  |  client: Ajuntament de Begur  |  status: Competition (2021)  |  clasification: 3 rang  |  location: Begur, Spain (41.954066, 3.205249)  |  climate: Temperate, Mediterranean  |  materials: stone, vegetal  |  environment: Old town  |  visualizer: Studio  |  budget: 4.345.672 €  |  scale: 4.283 m2 medium  |  ratio: 1.014,63 €/m2  |  types: institutional, police station, public space, square  |  views: 510