Café cultural en el polígono Sur
0627-CRM-SVQ.ES-2011
Architect: Cristóbal + Monaco
Status: Competition (2011)
Visualizer: Studio
Scale: 3.792 m2 Medium
Types: Civic center, Institutional

Cultura y optimismo

El lugar objeto del concurso reclama una intervención optimista, capaz de cualificar el conjunto de espacios públicos y edificios que lo rodean. Una intervención, que dote al Café Cultural de una poderosa condición representativa en el barrio y en toda la ciudad de Sevilla.

Integrado dentro del Proyecto URBAN, el Café Cultural nos ofrece la oportunidad de desarrollar un edificio institucional, con un programa múltiple y flexible, que sea capaz de catalizar las iniciativas culturales para el Polígono Sur y por extensión para la ciudad de Sevilla.

El carácter estratégico y protagonista de este proyecto dentro de la iniciativa URBAN, hace necesaria una intervención que revalorice y revitalice toda la zona para transformarla en un barrio moderno, capaz de reinventarse como nuevo polo de atracción metropolitano. Una actuación arquitectónica optimista orientada a generar un cambio social, cultural y económico en el barrio (sostenibilidad social). Una actuación en la que cultura y arquitectura sean entendidas desde su acepción más emocionante: hacer mejor la vida de los seres humanos.

El proyecto que proponemos quiere ser una herramienta eficaz dentro de este ambicioso plan, con la que se anime y motive a los vecinos del Polígono. Un lugar de encuentro y actividad en el que se mezclen todo tipo de gentes. Un edificio que acerque al resto de los sevillanos hasta el Polígono Sur a disfrutar, por ejemplo, de un buen espectáculo de flamenco.

Manos entrelazadas

El Café Cultural se configura a partir de un volumen único al que se le aplica un proceso de deformación y plegado con el objetivo de construir un nuevo volumen capaz de estructurar la relación con el entorno y las necesidades programáticas presentes y futuras. Una pieza compleja que construye una rica red de relaciones entre los diferentes espacios interiores y exteriores, un edificio abierto al barrio, que busca entrelazarse con el tejido urbano al que pertenece.

Entendemos nuestro edificio y el barrio como dos manos que se entrelazan. Pensamos en el café Cultural como una mano tendida hacia el Polígono en la que cada uno de sus cinco dedos se especializa y responde a cada uno de los cinco ámbitos del programa. Unos dedos que se levantan para no sobrepasar el límite de actuación y que de esta manera, como una mano llena de expresividad, como esas maravillosas manos del flamenco, dota al edificio del carácter representativo y de la escala que necesita.

Cinco torres y cinco jardines

El Café Cultural se presenta al barrio a través de sus cinco torres que comparten la escala de los bloques de viviendas adyacentes. Las fachadas de las torres que se vuelcan hacia el barrio ofrecen cuatro jardines verticales y, en la entrada principal, un soporte para divulgar los contenidos culturales del centro.

El edificio se abre, a nivel de suelo, a través de los espacios verdes que crea su implantación, dotando de cinco nuevos jardines al barrio que invitan a los vecinos a acercarse y disfrutar de la cultura.

La propuesta incluye el ajardinamiento de los nuevos espacios verdes y su adecuación paisajística y ambiental para garantizar su integración con el entorno atendiendo a la aplicación de criterios de sostenibilidad en lo que se refiere a sistemas constructivos, especies vegetales, materiales y diseño de las instalaciones.

Cinco áreas, cinco dedos

El edifico ofrece dos espacios construidos claramente diferenciados:

– Planta baja: espacio fluido y flexible

La planta baja del Café Cultural, con sus cinco dedos, alberga la mayor parte del programa. Cada una de las cinco naves se asocia a una de las cinco áreas del programa:

– Área de Reunión,
– Área de Formación,
– Área de Producción,
– Área de Exhibición,
– Área de Recepción, Administración y Residencia.

Las cinco naves forman un conjunto de grandes espacios fluidos y flexibles que permiten resolver el complejo programa del centro. Un espacio que recuerda a un cruce de calles del casco histórico de la ciudad en el que cada calle se asocia a un uso (oficio) y donde el transeúnte puede disfrutar al pasar del trabajo de los artistas en sus talleres.

– Planta torres: espacios acotados con uso específico

Las cinco torres, que rematan cada uno de las naves, presentan distintas alturas en función de las necesidades espaciales del área al que pertenecen. Sus plantas son espacios acotados con un uso específico. En la planta baja de cada torre se concentran los elementos servidores y de comunicación vertical del edificio: ascensores, escaleras, baños, vestuarios, almacenes…En las plantas altas se ubican las instalaciones de cada área.

El auditorio se ubica en planta sótano para conseguir que su dimensión y dotaciones sean generosas sin entrar en conflicto con los otros usos del conjunto, potenciando de este modo la flexibilidad espacial de la planta baja. El resto de la planta sótano lo ocupa el garaje desde el que se tiene acceso a un montacargas que da servicio al escenario del auditorio.

La cubierta de las naves, cubierta ecológica, es el gran espacio de relación del Café Cultural. Lugar de encuentro y descanso, con una especial importancia durante el periodo estival, es además un atractivo recorrido alternativo entre las cinco áreas.

Este jardín elevado junto con los 5 jardines de planta baja forman el sistema de espacios verdes del proyecto, sistema asociado a la climatización pasiva del edificio.

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