El enunciado del concurso plantea un hospital repartido en dos edificios distintos en dos parcelas con una calle en medio. El proyecto propone acumular la superficie edificable en una sola parcela y dejar la otra vacía. La estrategia es dejar dos plantas sobre rasante que coinciden con la superficie permitida en una de las parcelas y enterrar las otras dos (críticos y acceso) para que no contabilicen a efectos de superficie construida. Ello es posible gracias a los patios interiores que llevarían la luz natural necesaria a esas dos plantas.

El edificio toma el esquema que se ha revelado más simple e eficiente en hospitales, basado en unas barras (de habitaciones, consultas, etc…) separadas por patios que se cierran mediante una barra pública en la fachada principal  que acumula accesos y comunicaciones y otra banda de servicios privada en la fachada contraria.

Los patios permiten llevar luz natural con la máxima privacidad a todos los espacios.
 Se trata de un edificio concebido como un aparato ligero y moderno más que como una arquitectura tradicional y pesada. Una pieza abstracta más parecida a un aparato que a un edificio convencional que sea capaz de comunicar al usuario fiabilidad técnica e innovación, revestido por una piel de lamas de color blanco y con los cantos redondeados que nos remiten a este tipo de gadgets electrónicos.

credits

architects: BAAS Arquitectura, Mario Corea  |  team: Jordi Badia, Mario Corea, Victoria Llinares  |  collaborator: Jaime Batlle, Eva Damiá, Jaime Fernandez, Mariona Guàrdia, Mireia Monràs, Mercè Mundet, Raül Avilla  |  client: Unknown  |  status: Competition (2011)  |  location: Coimbra, Portugal  |  climate: Mediterranean, Temperate  |  materials: metal, glass  |  environment: Urban  |  visualizer: Studio  |  scale: 20.918 m2 large  |  types: healthcare, hospital  |  views: 2.506