Para empezar a trabajar el proyecto  quisimos adentrarnos en las bases de la cultura china y su universo visual. Estudiamos conceptos como la potencia de la horizontalidad de la arquitectura tradicional, sus templos, sus texturas y tamices en las antiguas celosías, que controlaban la privacidad.

También el flujo de energías, propio del feng shui, o temas sociales como la figura mitológica del dragón.

Por otro lado antes de empezar a proyectar también quisimos hacer un análisis profundo del territorio y de su clima. La posición del terreno respecto a las principales vías de acceso y de contacto con la ciudad de Huizhou y Bolou. Y los problemas medioambientales del entorno, solucionar el exceso de contaminación, aprovechar las energías naturales, recogida de aguas, aprovechamiento del viento y de la energía solar.

Teniendo en cuenta todos estos puntos, empezamos a tomar algunas decisiones bioclimáticas que afectaría a la futura distribución en planta del conjunto. El programa inicial constaba de unas 20 torres de viviendas, un centro comercial, apartamentos y una torre de hotel y oficinas.

Nuestra primera decisión consistía en agrupar las torres de viviendas en dos líneas, con una disposición de tresbolillo, formando un doble perímetro y dejando un gran espacio verde en el centro del solar. La concentración del espacio verde potenciará el consumo de CO2 y mejorará la calidad del aire para los usuarios.

La disposición de la torres en planta favorece el paso del viento del norte hacía el interior del terreno y ayuda a la evaporación del ambiente húmedo. La posición del centro comercial, hotel, y apartamentos en la zona sur nos generaba una barrera acústica sobre la autovía principal, y favorece que el ambiente en la zona de viviendas y jardines sea más tranquila.

Para favorecer el asoleo en las viviendas y su zona verde exterior se propone que las alturas de las torres vaya variando en función de la posición, de forma que el conjunto va creciendo en altura desde la zona sur, donde se colocan las torres más bajas, hacía la zona norte y el perímetro exterior donde se colocan las torres más altas. Este movimiento generaba un dinamismo que nos recordaba al dibujo del dragón  y que además coronaba el conjunto, como si fuera su cabeza, en el la torre del hotel que es el elemento más icónico del proyecto.

Las planta tipo del las torres de viviendas, se plantean como un rectángulo de 21x28m donde se redondean las esquinas y se genera una terraza continua, que va variando su ancho de forma orgánica. Eso nos da una tipología adaptable y flexible a las necesidades del espacio interior.

Se proponen unas torres donde se marca mucho la horizontalidad del forjado, y se plantean diferentes tipos de celosías en su perímetro. Esto generará una doble piel, que permitirá controlar la privacidad, proteger de la radiación solar directa y potenciar una fachada más verde, en la que las plantas podrán formar parte de ella.

La torre de hotel y oficinas, por contrario se plantea con una fachada más dura a base de vidrios, que variarán sus tonos y formarán un elemento atractivo, donde también se mantiene la horizontalidad del resto de las torres.

credits

architect: Dom Arquitectura  |  team: Miguel Á. Borrás, Marta García-Orte, Joaquim Rigau, Pablo Serrano  |  status: Competition  |  visualizer: Play-Time architectonic images  |  scale: extralarge  |  types: masterplan, public space  |  views: 4.244